Más de 3,000 católicos de las comunidades de Loarque y Río Grande elevarán sus plegarias a La Purísima.
La tradicional fiesta de “La Gritería”, que fue importada por la comunidad de nicaragüenses que habita en estas colonias de Comayagüela, es todo un carnaval religioso.
Con cohetes, matracas, alabanzas y oraciones, los fieles viven una noche de vigilia festiva como antesala a la celebración de la virgen Concepción de María.
La devoción religiosa nació en la ciudad de León, ubicada al noroeste de Nicaragua, pero se vive con igual devoción en cualquier parte del mundo donde la colonia nicaragüense es su embajadora.
En la capital, la fiesta se ha vuelto catracha gracias al aporte de Bayardo Urqullo, encargado de divulgar la devoción de la Purísima en todos los rincones.