Tegucigalpa

Escuela Dionisio de Herrera continúa igual de insegura

Más de 700 alumnos volverán a recibir clases en plena calle. El problema grave es el colapso de la losa, que tiembla cuando los pequeños caminan.

26.06.2012

Luego de la protesta hace un mes, en la que los niños recibieron clases a la intemperie, el peligro e inseguridad de la escuela Dionisio de Herrera sigue igual.

Después de sacar sus sillas y recibir el pan del saber bajo un ardiente sol, al centro educativo llegaron comisiones de todas las dependencias, pero a la fecha ninguna ha resuelto ayudar a estos estudiantes.

María Fúnez, directora de la institución, aseguró que están a la espera de una respuesta favorable en torno a la solicitud de un cambio de instalaciones que sea seguro para sus niños.

“Acá se hicieron presentes miembros de el Fondo Hondureño de Inversión Social (FHIS), de la Secretaría de Educación, Construcciones Escolares y hasta ingenieros de la Secretaría de Obras Públicas, Transporte y Vivienda (Soptravi), pero no regresaron”, dijo.

Fúnez detalló que en el recorrido todos los entendidos en materia de construcción coincidieron en la necesidad urgente de reconstruir la vieja edificación o de habilitar un nuevo edificio.

Los supervisores de las diferentes organizaciones prometieron hacer un análisis detallado y por escrito para tomar la decisión más conveniente.

Después de aquella promesa, 28 días han pasado ya y nadie se ha hecho presente a la escuela para dar a conocer las acciones pertinentes que se tomarán para salvaguardar la vida de 734 pequeños.

“Gracias a Dios hemos tenido una tregua con las lluvias, esto permite que haya una relativa calma, pero el problema no ha terminado”, explicó la docente.

Los alumnos de este centro educativo continúan recibiendo sus clases en los peligrosos salones que amenazan con caer en cualquier momento.
Las malas condiciones en que se encuentra el viejo edificio, que data de los años 60, son alarmantes.

Según las quejas de los maestros y padres de familia, el inmueble ya no está en condiciones de albergar a los infantes ya que su estructura está colapsada.

Las autoridades de la escuela advirtieron que si en esta semana no hay una respuesta, tendrán que salirse a la calle nuevamente con los pequeños.

“No es necesario esperar que suceda una tragedia para comenzar a buscarle una solución al problema”, señaló.