Destrozos a la propiedad privada tras lluvia de piedras y balazos antes del Motagua vs Olimpia
El caos se apoderó de las calles aledañas al estadio capitalino. Cuatro personas fueron confirmadas heridas tras el enfrentamiento
- Actualizado: 12 de abril de 2026 a las 17:23
Además de los aficionados y de un policía herido tras el violento enfrentamiento entre las barras del Motagua y el Olimpia, equipos de la Liga Nacional de Honduras que se enfrentarían en un clásico este domingo en el Estadio Nacional Chelato Uclés, decenas de carros, casas y propiedad pública fueron dañados en el zafarrancho.
El partido estaba pactado para las 5:15 de la tarde, en lo que prometía ser una jornada amena, de relajación para los aficionados y de esperanza de ingresos para los comerciantes aledaños al estadio. Pero todo se opacó cuando algunos aficionados de ambos equipos empezaron a protagonizar una riña.
A pesar de que la Policía Nacional había dispuesto la presencia de unos 600 oficiales para garantizar la seguridad en el Estadio Chelato Uclés de Tegucigalpa, la violencia los rebasó y las calles cercanas al recinto se llenaron de personas corriendo desesperadas ante la violencia.
En la previa del esperado clásico de fútbol no solo llovieron piedras, también disparos. Este vehículo que estaba estacionado en las afueras del coloso recibió algunos proyectiles.
Minutos después del enfrentamiento resultaron heridos: Raúl Alexander Gómez con herida de bala en la cabeza, Randall Andino con un golpe en la cabeza que le propinaron con un palo, Ángel Daniel Rodríguez, con golpes en la cabeza y hombro y Ronny Galo, quien se encuentra grave tras recibir dos balazos, uno en el cuello y otro en el tórax.", reveló Miguel Osorio, portavoz del Hospital Escuela de Tegucigalpa a la radio HRN.
Los busitos en los que se transportaban los jugadores de ambos equipos también fueron dañados severamente.
Las calles del barrio Morazán lucían llenas de piedras de diferentes tamaños, vidrios rotos y otros indicios de la guerra campal.
Este automóvil quedó bastante afectado y será difícil para el dueño del mismo encontrar a un responsable de los daños, pues fueron muchas las personas involucradas en los actos vandálicos.
Uno de los vehículos afectados incluso sería el del árbitro encargado de dirigir el partido, Saíd Martínez.
Esta no es la primera vez que ocurren situaciones violentas en un encuentro deportivo en Honduras. Uno de los hechos más recordados ocurrió en agosto de 2019, cuando cuatro aficionados fueron atacados con saña en este mismo estadio, previo al clásico del fútbol hondureño Olimpia – Motagua.
Además de los daños a vehículos, se reportaron casas aledañas afectadas y hasta objetos de contención y prevención colocados a la entrada del establecimiento deportivo.
De momento se desconoce si también hay daños estructurales en el estadio, el cual tiene apenas unos meses de haber sido remodelado.
Los autores de los hechos vandálicos se ensañaron con los autobuses que transportaban a los jugadores y al cuerpo técnico de ambos equipos.
Videos captados por EL HERALDO muestran el pánico de muchos aficionados y además permiten escuchar que fueron muchas las detonaciones de arma de fuego en el sector.
Autoridades de Liga Nacional, autoridades policiales, aficionados y usuarios de las redes sociales han lamentado los sucesos violentos que opacaron un evento que debería servir como actividad de esparcimiento y estimular la economía local.
Tras analizar lo ocurrido y retomar la seguridad en el recinto y alrededores, se decidió continuar con el partido, el cual dio inicio nuevamente a las 6 de la tarde.