Tegucigalpa

Desechos de construcción tapizan aceras de 40 colonias

En un recorrido de oriente a sur, EL HERALDO contabilizó al menos 10 puntos del corredor vial donde las aceras son botaderos de desperdicios. Afectados exigen respuestas a las autoridades.

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30.06.2012

Las aceras del corredor oriente y sur del anillo periférico se han convertido en un enorme botadero de desechos de construcción en los ultimos seis meses.

El caos que provocan las montañas de desechos es desmedido en al menos 10 puntos de la vía que cubre 23 kilómetros de carretera pavimentada, dando una pobre imagen de una ciudad capital, que fue sede desde el jueves hasta ayer, de la cumbre del Sistema de Integración Centroamericana (Sica).

Decenas de camiones descargan toneladas de tierra, piedra y toda clase de desechos de construcción que no solo afectan el ornato del eje, sino que destruyen la ya bastante debilitada capa de asfalto provocando enormes nubes de polvo que afectan la salud de los pobladores aledaños a la zona.

Los bordillos se están cayendo a pedazos y los sistemas de drenaje permanecen llenos de tierra aumentando el riesgo de inundación de la vía durante el invierno.

Las aceras se resquebrajan por el peso de los camiones que sin ninguna autorización descargan los desechos en algunos puntos invadiendo el espacio de circulación vehicular y afectando a más de 3,000 capitalinos que transitan por la zona, según estadísticas de la Unidad de Movilidad Urbana de la Alcaldía Municipal.

EL HERALDO hizo un recorrido por el anillo periférico de oriente a sur y se encontró con que este problema afecta a unas 40 colonias, cuyos predios de acceso son utilizados como botaderos.

El corredor de los desechos, como ya le llaman los afectados, inicia en la entrada de la colonia 21 de Octubre, pasando por la San Miguel, Hato de Enmedio, Kennedy, 30 de Noviembre, Loarque y Lomas de Toncontín, entre otras.

El mismo malestar viven los pobladores de la José Ángel Ulloa, Nueva Danlí, Arturo Duarte y Las Vegas del Carrizal, quienes ante la desidia de las autoridades, no les queda más que observar con repudio e impotencia la situación.

EL HERALDO recorrió la zona y contó al menos diez puntos en donde el paso peatonal es imposible y el vehicular está a punto de ser invadido por los cerros de tierra.

Y qué decir de los cerros de desechos localizados en el tramo inconcluso en la entrada de la colonia Arturo Quezada, la zona de Loarque, La Cañada, en la interconexión de la residencial Honduras, Villa Nueva y la Kennedy, frente a la colonia Estados Unidos y ahora, unos metros antes de la residencial Zarahenla.

El clamor

Pero los residentes de estas zonas y los miles de conductores que transitan a diario por este tramo se preguntan: ¿qué están haciendo las autoridades de la Alcaldía Municipal a través de las Unidades de Desechos Sólidos y Medio Ambiente para atender un problema tan lamentable?
Carmen Fuentes, una capitalina residente en la colonia Río Grande Sur, dijo a EL HERALDO que el lugar se ha convertido en tierra de nadie.

“Llevamos más de 20 años viviendo en este sector y nunca se había presentado esto, hasta hace menos de un año, que comenzamos observar la gran cantidad de carros pesados de diferentes constructoras
haciendo una fiesta en las aceras”, dijo la afectada.

Y es que, según los pobladores, el constante crecimiento de las urbanizadoras ha encontrado en las aceras el espacio ideal para dejar los desechos, lo que provoca no solo una invasión de espacios de los peatones y daños al ornato, sino que representa un riesgo para los vecinos de las zonas afectadas.

“La falta de espacio cuando realizo mis ejercicios físicos me ha obligado en reiteradas ocasiones a tener que bajar de la acera y correr por la calle expuesto a que un vehículo me pueda atropellar, es un abuso por parte de estas empresas de construcción y de personas particulares”‚ dijo

Carlos Campos, residente en la colonia Víctor F. Ardón.

Al igual que Campos, miles de capitalinos se suman a la exigencia de poner un alto de inmediato a las arbitrariedades de estas personas que no respetan la ley ni los derechos de los demás y que además de dejar ahí los desechos, no tienen escrúpulos en botar en estas zonas hasta animales muertos.