Los vecinos del sector Universidad de la colonia Nueva Suyapa pudieron disfrutar de sus natacamales y platillos de fin de año.
Y es que los olores nauseabundos, producto del colapso de una alcantarilla de aguas negras enfrente de los portones de ingreso hacia Agafam, dejaron de afectar sus vías respiratorias.
Una cuadrilla de emergencia del Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA) atendió el SOS de los moradores y reparó recientemente la alcantarilla, además de sustituir la tapadera que había averiado.
La pestilencia que se sentía día y noche mantenía desesperados a los vecinos, quienes no soportaban la contaminación a la que estaban expuestos.
Los vecinos calificaron de grosería el hecho ya que en la Nochebuena no pudieron cenar a gusto porque el hedor se impregnaba hasta en sus cocinas.
La contaminación se agudizaba debido a la falta de la tapadera en la cloaca.
El agujero representaba un inminente peligro para los conductores, por lo que unos vecinos cercanos optaron por colocar enormes piedras para advertir del peligro.
Por encontrarse en una curva, muchos conductores se veían obligados a invadir el carril de ascenso, lo que se volvía una ruleta rusa.