La calle principal de la colonia El Prado es percibida por un centenar de conductores como un corredor de la muerte.
Dos enormes tragantes permanecen abiertos desde hace cuatro meses a pesar de que todos los días los motoristas realizan maniobras para evitarlos.
La primera alcantarilla abierta es la más peligrosa, ya que a sus dimensiones se suma el hecho de que está situada a mitad de calle, a inmediaciones de Ceutec.
Esto provoca que de dos a tres vehículos caigan en el peligrosos agujero, lo que causa severos daños a la parte mecánica.
“Es increíble. Tenemos un hoyo a mitad de calle, qué le cuesta a la Alcaldía poner esa parrilla”, se quejó Roberto Godoy, capitalino que todos los días circula por la arteria.
Godoy es uno de los tantos conductores que ha caído en la caja receptora de aguas lluvias abierta, por ello lanza el llamado a las autoridades municipales a obrar lo antes posible.
Pero si los motoristas lograron sortear el primer punto, otra sorpresa los espera.
Ubicada a pocos metros y a orilla de calle, otra alcantarilla carece de parrilla.
Lo peor es que a inmediaciones está un jardín de niños, lo que pone en peligro a decenas de infantes que asisten a clases.
Estos dos problemas, además de accidentes, causan prolongados embotellamientos, porque reducen los dos carriles a solamente uno.
En ese sentido, los pobladores y conductores piden a la municipalidad que tape los puntos conflictivos.