Una relativa calma reinó ayer en el retorno de las actividades labores en el Instituto de la Propiedad (IP).
A pesar de la psicosis que aún persiste en la zona, luego de una semana de constantes intoxicaciones por la emanación de gas metano y sulfuro de hidrógeno, los empleados del ente gubernamental normalizaron sus funciones.
Las fuertes concentraciones tóxicas que afectaron la salud de al menos 26 trabajadores, se redujo y a criterio del Cuerpo de Bomberos, ya era permisible regresar a laborar.
Desde ayer, muchos capitalinos que tenían pendientes diligencias en el IP, acudieron a realizar sus trámites.
José Rodríguez, gerente de servicios generales de la entidad, informó que unas horas antes de la entrada del personal y de los visitantes, se verificó cualquier fuga de gas a través de una quinta evaluación.
Sin embargo, hasta ayer, los expertos aún no definían qué tipo de tóxico ocasionó el incidente en la colonia Humuya.
“Hemos cumplido con las indicaciones de los bomberos de mantener abiertas las ventanas y de limpiar la cañería y los filtros de los aires acondicionados', precisó.
Chequeo médico
Una brigada médica del Centro asistencial Alonso Suazo, se instaló ayer en el edificio para descartar afecciones en la salud de los 400 empleados.
Muchos de las personas dijeron sentirse aún mareadas, pero los análisis descartaron posibles intoxicaciones.
El personal de salud chequeó la presión arterial de los empleados y se les aplicó la vacunas contra el tétano.
'Registramos algunos casos de presión alta. Sabemos que no es fácil volver a un lugar que ha estado contaminado y es normal estos resultados', informó Manolo Laguardia, jefe de la Unidad de Control de Materiales Peligrosos del Cuerpo de Bomberos.
Aseguró que en actualidad no hay ningún tipo de peligro de contaminación en la zona.
Sin embargo, Salud anunció que continuarán con las investigaciones hasta confirmar de qué tipo de gas se trató la contaminación en la zona.