Crisis
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Tegucigalpa, Honduras.- El avión que será utilizado para el proyecto de estimulación de lluvias ya se encuentra en Honduras y las autoridades afinan los últimos detalles para comenzar los vuelos en las próximas semanas.
La aeronave será acondicionada con el equipo necesario para realizar el proceso, mientras técnicos y meteorólogos darán seguimiento permanente a las condiciones atmosféricas antes de cada operación.
“Ya está el avión aquí y ya están las personas. El equipo viene la próxima semana, probablemente el lunes, junto con los insumos y lo que hay que adaptarle al avión”, explicó el secretario de Agricultura y Ganadería, Moisés Molina.
Por su parte, Julio César Quiñónez Espino, director del Sistema Municipal de Gestión de Riesgo, explicó que la intención es incentivar las nubes para incrementar el volumen de precipitación que pueda registrarse sobre las zonas seleccionadas.
La empresa mexicana Startup Renaissance aparece entre las compañías relacionadas con este tipo de tecnología y, según fuentes no oficiales consultadas por EL HERALDO, podría participar en el proyecto hondureño. La compañía reporta proyectos de estimulación de lluvias en México y Sudamérica.
Este rotativo consultó al titular de la SAG sobre la posible participación de Startup Renaissance, pero el funcionario se limitó a informar que este viernes -18 de septiembre- habrá una conferencia de prensa en la que se brindarán detalles del proyecto.
La compañía mexicana describe su sistema como una tecnología de estimulación de lluvias mediante la dispersión aérea de una formulación que utiliza yoduro de plata para favorecer la formación de gotas dentro de determinadas nubes.
“Lo que hacen es que le instalan un equipo a un avión, que ya está aquí en el país. Le instalan el equipo y traen el yodo que se utiliza para poder incentivar las nubes”, detalló Quiñónez.
El proceso no consiste en crear nubes desde cero. Las operaciones dependerán de que existan formaciones nubosas con suficiente humedad y características apropiadas para ser intervenidas, una condición que también ha señalado la SAG.
“Si la nube no tiene agua, no se puede hacer nada. La idea es incentivar las nubes para que tengamos un volumen mayor al pronóstico de precipitación que sea”, consideró el entrevistado.
Para seleccionar los momentos adecuados de vuelo habrá un monitoreo meteorológico permanente.
Francisco Argeñal, especialista en meteorología y director de Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos), participa en el seguimiento de las condiciones atmosféricas junto con el equipo técnico encargado del proyecto.
La SAG estima que el proyecto podría tener una cobertura de entre 1.8 y dos millones de hectáreas, principalmente en las zonas que han resultado más afectadas por la sequía.
El área de trabajo contempla sectores del Corredor Seco y también zonas cercanas a Tegucigalpa, además de una porción del departamento de Yoro.
“Esperaríamos que nos genere un beneficio, no solo para efectos de llenar los embalses, sino también para efectos agrícolas y que los productores puedan aprovechar”, manifestó Quiñónez.
Desde el sector productivo, la medida es considerada una alternativa que podría ayudar a las zonas afectadas, aunque condicionada a la existencia de nubes con suficiente humedad para que pueda producirse precipitación.
José Chacón, director ejecutivo de la Federación Nacional de Agricultores y Ganaderos de Honduras (Fenagh), señaló que el proceso puede contribuir a reducir los problemas derivados de la falta de lluvia para la agricultura, ganadería y abastecimiento de agua, siempre que existan las condiciones atmosféricas requeridas.
“Es una opción viable, ya que se provoca la caída de lluvia en las zonas más afectadas; sin embargo, tiene que ir condicionado a que las nubes tengan suficiente humedad para que verdaderamente se produzca la lluvia”, explicó a EL HERALDO.