Las elevadas facturas de decenas de humildes capitalinos por consumo de energía eléctrica deben ser objeto de revisión inmediata por parte de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).
Así opinó ayer el edil capitalino, Ricardo Álvarez, al asegurar que la facturación de 50, 80 o 120 mil lempiras en zonas marginales de la ciudad, simplemente no tiene sentido y hay que revisar el sistema de cobro.
El funcionario se refirió al caso específico de la colonia Ramón Amaya Amador, donde aseguró, sus habitantes son gente humilde que no podría pagar esos valores aunque quisieran.
“No pueden pagar esas cantidades, si escasamente tienen para comer, menos tendrán para pagar esas cuotas”, argumentó Álvarez.
Y es que decenas de residentes de 16 barrios y colonias de la capital están condenados a pagar los impagables recibos, aún cuando apenas tienen un televisor y dos lámparas en sus hogares.
La respuesta de la ENEE, más que un aliciente, ha sido una lápida a sus empobrecidas economías, al indicar que son moras adquiridas por años de servicio sin pago.
El edil se comunicó con el gerente de la ENEE, Emil Hawit, para encontrar un alivio a la problemática.
“Hay buena voluntad para buscar una solución”, dijo.