Tegucigalpa, Honduras.- Un total de 350 parejas contrajeron matrimonio civil este viernes en la Plaza Los Dolores, en el centro de Tegucigalpa, durante una ceremonia colectiva que reunió a familiares y amigos de los nuevos esposos.
Las parejas llegaron desde distintos sectores del Distrito Central para formalizar su unión y participar en una jornada que tuvo como protagonistas a los contrayentes y sus familias.
Desde tempranas horas, la Plaza Los Dolores recibió a quienes acudieron para celebrar el matrimonio junto a sus seres queridos. Algunas parejas vistieron de manera especial para la ocasión y aprovecharon el espacio para tomarse fotografías.
La ceremonia incluyó una bendición a cargo del sacerdote Brayan Arriola y el pastor evangélico Gerardo Irías, antes de la juramentación de los contrayentes.
El secretario municipal, César Pinto, fue el encargado de realizar la juramentación de las 350 parejas, con la que se formalizó el compromiso matrimonial ante las autoridades.
Las edades y las historias de los participantes fueron diversas. Para algunas parejas, la ceremonia significó concretar un matrimonio que habían postergado y que finalmente pudieron formalizar.
“Tomamos la iniciativa porque ya tenemos 22 años casados, tenemos dos hijos y estamos yendo a la iglesia y queríamos hacerlo para estar bajo la cobertura de Dios, estar bien con Dios y nuestro matrimonio”, expresó Leila López, una de las parejas que se casó durante la ceremonia.
Durante el acto, los recién casados escucharon mensajes relacionados con el respeto, la confianza y el acompañamiento como parte de la vida en pareja.
Entre aplausos, abrazos y fotografías, familiares y amigos acompañaron a los contrayentes mientras concluía la ceremonia y comenzaba una nueva etapa para cada pareja.
El alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, participó en la ceremonia y destacó que era la primera ocasión en que, como alcalde, acompañaba un evento de este tipo.
“Quienes llevamos algunos años de casados sabemos que el matrimonio no consiste solamente en aquel ‘sí’ que uno dice el día de la boda. Ese ‘sí’ hay que volverlo a decir muchas veces durante la vida”, expresó Zelaya.
La actividad también incluyó varios sorteos para los recién casados, entre ellos un vehículo, un viaje de luna de miel a Roatán y electrodomésticos.
La jornada terminó con un brindis en la Plaza Los Dolores, mientras familiares y amigos celebraban junto a las parejas que formalizaron su unión.
Según la información proporcionada, más de 2,000 personas estuvieron presentes durante la actividad, que cerró con fotografías, felicitaciones y muestras de afecto hacia los nuevos esposos.