Reunidos en una aparente Sala de Redacción suman 23 y persiguen un sueño en común: ser periodistas. El amplio mundo de la comunicación y actividades como reportear, redactar, informar, además de la radio, televisión, tomar fotografías,entre otras les apasiona al extremo.
Ellos son alumnos de la Escuela de Ensayo Dionisio de Herrera y en sus caritas inocentes puede advertirse que respiran por el periodismo.
Talento al descubierto
Mientras Lexander Juárez toma una fotografía desde su celular; Nataly Hernández libreta y lápiz en mano le hace una entrevista a su colega la licenciada María Ortiz, editora de la sección Metro de EL HERALDO.
¿Qué es la campaña Escuelas Amigables con el Medio Ambiente? Y así, entre pregunta y pregunta que realiza la pequeña reportera, Diego Alejandro Zavala se prepara para redactar a su estilo una nota de deportes para el periódico escolar.
Así se desenvuelve el grupo de orgullosos periodistas de la Dionisio de Herrera dirigidos por el maestro y también comunicador, Pablo Amador Chapas.
La idea de formar este grupo de comunicadores en el centro educativo surge de la oportunidad que la actual directora Sofía Sanabria depositó en Amador Chapas de dirigir la biblioteca.
La visión del maestro se enfocó más allá de tener un club de lectores o motivar y despertar en sus alumnos el hábito de leer.
Guiado por el olfato periodístico, poco a poco descubrió que entre los más de 400 alumnos que atendía durante la jornada de la mañana había un grupo de 23 pequeños interesados en algo más que leer.
“Al formar un club de lectura, me di cuenta que había potencial en los niños para formar un grupo periodistas escolares”, declaró el docente.
Hoy en día el grupo de periodistas infantiles se encarga de la edición y divulgación del periódico “El Estudiante”, órgano informativo de la escuela.
En el rotativo se plasman las noticias más relevantes del diario vivir en el centro educativo, las actividades sociales en las que participan y, por supuesto, todo lo relacionado con la campaña Escuelas Amigables con el Ambiente.
Los estudiantes, además de cumplir con sus actividades escolares y esforzarse por mantener su excelencia académica, se entregan con pasión y esmero a la profesión que aspiran a futuro.
“Esta es una experiencia muy interesante porque uno puede informar a los padres de familia, a la comunidad, lo que acontece en la escuela y por qué nos formamos con lo que deseamos ser a futuro”, manifestó Esther Medina.