Tegucigalpa, Honduras
El anaranjado es un color que transmite energía y que anima. Por ello, cada día se está utilizando más a la hora de decorar las diferentes estancias de los hogares.
Puede resultar un tanto agresivo si no se utiliza de manera correcta, pero si quiere llenar de luz y alegría una zona de la casa, pues este es la tonalidad más apropiada. Lo arriesgado está en elegir el tono adecuado con el estilo del ambiente en general.
Sus compañeros ideales son el blanco, el beige y el gris, con estos tres se pueden obtener muy buenos resultados. También suele acompañarse de rojo, amarillo o verde, pero no debe abusarse de estos colores en objetos grandes. Por otra parte se acompaña de azul, su complementario, aunque siempre con abundante blanco presente.
Accesorios
Otra forma de decorar la casa con el anaranjado es utilizarlo en accesorios y complementos si no quiere pintar sus paredes.
Tenga en cuenta que al ser un color tan llamativo, cualquier artículo en este tono estratégicamente bien colocado y escogido, dotará al ambiente de un toque fresco y moderno.
Por ejemplo, en las tapicerías, si buscamos un ambiente relajado, sería importante seleccionar tonos crudos y combinarlos con el naranja.
Los especialistas refieren que esta tonalidad es perfecta para estilos coloniales y para ambientes cálidos. Sin embargo, explican, no se debe usar de manera sobrecargada, ya que el anaranjado pesa por sí mismo.
Recuerde que si va a elegir colores vibrantes y luminosos, es porque va a crear un espacio lleno de dinamismo.
El naranja puede ser buen acompañante en zonas de la casa como el comedor, la cocina, la sala, el cuarto de los niños, la recepción, salones y pasillo