Tegucigalpa, Honduras.- Entre lágrimas y consternación, familiares del militar Álvaro Fabricio Colindres Ártica, de 24 años, se presentaron este lunes en la morgue capitalina para reclamar su cuerpo, luego de que falleciera en una emboscada ocurrida en la colonia Villa Unión, en Comayagüela.
El joven, originario de Yuscarán, El Paraíso, murió la madrugada del lunes 23 de febrero mientras realizaba patrullajes junto a otros miembros de la Policía Militar del Orden Público (PMOP).
Su padrastro relató que la familia recibió la noticia hasta las primeras horas del día debido a las dificultades de comunicación en su comunidad. “Yo me di cuenta hoy en la mañana, a las 5:00 a.m. me llamaron y no lo podía creer. Nos duele mucho”, expresó con la voz entrecortada.
Los parientes manifestaron que harán todo lo posible para trasladar el cuerpo hasta Yuscarán, donde esperan velarlo junto a sus seres queridos. “Somos de Yuscarán, yo soy su padrastro. Queremos llevarlo a nuestro pueblo para despedirlo como se merece, con su familia y su hijo”, añadió.
El joven militar deja un bebé de aproximadamente siete meses. “El bebé es idéntico a él y vamos a ver cómo lo sacamos adelante”, lamentó su padrastro, destacando la preocupación que embarga ahora a la familia por el futuro del menor.
El hecho violento se registró en la colonia Villa Unión, donde, según información preliminar, los uniformados fueron atacados por supuestos antisociales mientras realizaban labores de rutina. Tras lo ocurrido, la zona amaneció con fuerte presencia de seguridad.
Mientras avanzan las investigaciones, en Yuscarán una familia se prepara para recibir el cuerpo de un joven que, según sus allegados, era trabajador, dedicado y comprometido con su hogar.