Con un hermetismo generalizado, los cuerpos de inteligencia policial y el Ministerio Público aceleran las investigaciones encaminadas a esclarecer el secuestro y asesinato del periodista Ángel Alfredo Villatoro Rivera y dar con todos los implicados.
Por un lado, expertos de la Fiscalía Especial contra el Crimen Organizado realizaron otros análisis en los vehículos decomisados tras el allanamiento en una vivienda de la colonia Lomas de Germania, al sur de la capital, los que, según la Policía, están vinculados en el acto delincuencial.
Los automotores se encuentran bajo custodia en el sótano de un edificio que ocupa una dependencia del Ministerio Público, para continuar con las diligencias.
Analistas de la escena del crimen realizaron este viernes una inspección en una camioneta blanca marca Hyundai Santa Fe y en un Nissan Sentra, tipo turismo, color negro, con placas PBT-6942 que, supuestamente, fue visto en la escena con una mujer frente al volante el día que ocurrió el crimen de Villatoro Rivera.
Los automotores y otras evidencias incautados después de la captura de la banda de los Osorio, integrada por los hermanos Osman Fernando y Edgardo Francisco Osorio Arguijo, así como Marvin Alonso Gómez, quienes fueron localizados en la comunidad de El Cacao, Cofradía, Cortés.
En la operación cayeron dos mujeres que, temporalmente, se encuentran en libertad.
Las autoridades tienen en su poder evidencias contundentes que vinculan a los detenidos como los autores materiales del secuestro y asesinato del comunicador social.
Por otro lado, están las averiguaciones que realizan los equipos de la Dirección Nacional de Servicios Especiales de Investigación (DNSEI), que tratan desarticular toda la red de crimen organizado encabezada por los hermanos Osorio Arguijo, según reveló una fuente.
Actualmente, las investigaciones apuntan a establecer con claridad la cantidad de maleantes que participaron directamente en el hecho criminal y a dar con los autores intelectuales. Además, a determinar las causas que motivaron el asesinato del coordinador de noticias de HRN.
La Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) también hace lo propio en el proceso investigativo, incluidos los técnicos de la Sección de Inspecciones Oculares que analizan las evidencias incautadas durante los operativos.
La Fiscalía y la Policía han declarado secretividad en las investigaciones porque, según lo revelado por una fuente, no quieren revelar información que pueda entorpecer la localización y captura de los otros miembros de la organización criminal.
Se supo, a través de fuentes ligadas a los cuerpos de inteligencia, que varios equipos trabajan en torno al caso, tanto en la capital como en otros puntos del territorio nacional, tanto en la recolección de pruebas como en la búsqueda de los demás involucrados en el hecho.
Expediente abierto
La Fiscalía contra el Crimen Organizado aceleró diligencias investigativas con dos propósitos: recabar más pruebas contra cuatro acusados por el secuestro agravado del periodista Alfredo Villatoro y ampliar acusaciones contra más responsables del crimen. Hasta el momento suman siete los acusados en los tribunales, a los primeros tres: Katlin Rosibel Zambrano Ortiz (18), Jessica Yamileth Zambrano Ortiz (24) y Marvin Enrique Oliva Navas, el Juzgado Penal con Jurisdicción Nacional les dictó auto de prisión por complicidad grave en el secuestro.
Seguidamente, la Fiscalía contra el Crimen Organizado interpuso una segunda acusación contra la banda de los Osorio, por el delito de secuestro agravado en perjuicio de Villatoro. El delito se comete cuando se priva de libertad a una persona y sufre la muerte.
En el requerimiento fiscal se imputa el delito a Marvin Alonso Gómez (28) y los hermanos Osman Fernando (29) y Edgar Francisco (24), ambos de apellido Osorio Arguijo. Estos se encuentran presos en la Penitenciaría Nacional de Támara, luego que fueran capturados el pasado domingo en la aldea El Cacao, Cofradía, Cortes.
La recolección de más pruebas tiene por objeto garantizar que el caso no quede en la impunidad, se practican inspecciones, se reciben informes de Medicina Forense y se toman declaraciones de testigos, son solo algunas acciones que se realizan, declaró una fuente a EL HERALDO.
No se revelan mayores detalles porque el caso se maneja con secretividad, por lo delicado del mismo temen que cualquier dato que se revele pueda ser perjudicial en la obtención de resultados positivos en los tribunales.
Las dos evidencias claves en este proceso son la pistola tipo Jericho, que les fue decomisada y dio positivo a la prueba de balística como la que se utilizó para asesinar a Villatoro.
La otra es el video que demuestra la prueba de vida del comunicador, presuntamente grabada tres días antes que se le diera muerte.
Una diligencia que está pendiente de realizar es una prueba de voz de los reos Juan Ramón Fonseca y Miguel Ángel Álvarez, este último expolicía, para compararlas con las grabaciones de llamadas telefónicas recabadas por la Fiscalía contra el Crimen Organizado.
Esta diligencia no se practicó en el Juzgado de Jurisdicción Nacional en vista de que los dos investigados y sus defensores se opusieron. Tanto Fonseca como Álvarez son investigados por el delito de extorsión en este caso.
De acuerdo a las pruebas recabadas hasta el momento, todo hace indicar que la Fiscalía acusaría a Álvarez, por supuestamente incurrir en el delito de extorsión.
Tras la pista
Los cuerpos policiales esperan dar pronta respuesta a la orden de captura librada contra la séptima persona acusada por el secuestro, ya se libró la alerta migratoria y la comunicación a la Interpol. Aún no se revela su nombre, se conocerá cuando sea puesto a la orden de los tribunales. Mientras, el expediente del caso continúa abierto en busca de identificar a más responsables, entre autores materiales e intelectuales del secuestro y asesinato del periodista.
Los equipos de fiscales e investigadores de la Dirección Nacional de Servicios Especiales de Investigación trabajan de forma conjunta y coordinada con ese propósito.
Según informó la fuente, los autores materiales del secuestro y asesinato de Villatoro sumarían unas diez personas ya identificadas, incluidos los siete ya requeridos. Se presume que si se da con la captura de uno de los prófugos se podría confirmar la existencia de autores intelectuales del secuestro.
Con la asesoría de investigadores internacionales, las diligencias continuarán hasta dar por concluido el caso.