Que se pase de los
diagnósticos
al tratamiento para disminuir la ola delictiva en el país, recomendó este miércoles la rectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) Julieta Castellanos.
La socióloga hondureña reaccionó ante el crimen del exasesor de Seguridad
Alfredo Landaverde, tiroteado por sicarios junto a su esposa, quien sobrevivió al ataque.
Ante la criminalidad
que impera en Honduras, es necesario que el gobierno
comience
a tomar
decisiones, dijo Castellanos. Aunque
reconoció que el mayor problema de la inseguridad es la falta de investigación criminal.
“Todos sabemos que hay impunidad, que el Ministerio Público es inoperante, que es inoperante la Corte suprema de Justicia”. Hasta cuándo vamos a seguir oyendo lo mismo, se preguntó.
Para la funcionaria no es suficiente ni justo que un funcionario se quede con los
diagnósticos
de la
problemática
que vive el país cuando ellos tienen la oportunidad de tomar decisiones para mejorar la situación.
La rectora
instó
a los
funcionarios
a asumir los costos y los
riesgos
que puedan resultar al tomar las decisiones, “por eso somos
funcionarios”.
Castellanos recordó que “cuando a nosotros nos dan un cargo juramos cumplir la ley y juramos ante las normas de este país, (así que) hagamos que prevalezca el derecho y
así
todos vamos a estar seguros.
Julieta
Castellanos ha librado una lucha en contra de la impunidad en el crimen de su hijo menor Rafael Vargas Castellanos y su amigo Carlos David
Pineda asesinados
el pasado 22 de octubre.
Unas horas
después
del crimen se conoció que los estudiantes universitarios perdieron la vida a manos de miembros de la Policía Nacional.
Debido al doble crimen
y a la libereración de
cuatro de los policías
sospechosos Castellenos comenzó una lucha para intervenir y depurar la institución policial.
Hace unos días la rectora de la UNAH le dijo al presidente Porfirio Lobo Sosa que
'la seguridad está atrapada en la Policía'.