Una supuesta venganza sería el móvil por el que cuatro miembros de una familia fueron ultimados y otras dos mujeres resultaron heridas la noche del sábado en la aldea Nueva Estanzuela, ubicada a 5 kilómetros de este municipio.
Las víctimas mortales fueron identificadas por la Policía Nacional como Santos García García (39), originario de Guatemala y residente de la referida aldea; Cecilio Raymundo Ramírez (59), originario de ese mismo país y las menores Juana Alba Raymundo (6) y Sindy Maribel García Raymundo de 11 meses de nacida.
Los fallecidos, todos miembros de una familia, fueron asesinados de varios machetazos.
De igual forma se identificó a Martha García y Cristina García, quienes resultaron heridas con arma blanca.
Ambas fueron trasladadas en estado grave de salud, hacia el hospital de Chiquimula, municipio de Guatemala.
Datos preliminares en poder de la Policía establecen que el hecho se produjo a eso de las 7:00 de la noche del sábado, cuando la familia se encontraba reunida en la morada de García García, quien se desempeñaba como vigilante de una hacienda y a quien, supuestamente, se dirigía el ataque de los criminales.
Fuentes policiales en Copán Ruinas aseguraron que al menos dos individuos ingresaron a la casa de los ahora fallecidos, haciéndose pasar como amigos, sin embargo, al calor de los tragos la conversación cambió de tono, por lo que procedieron a ultimar a García, quien fue el primero en morir.
“Creemos que estaban departiendo, pero los criminales ya habían planeado el ataque porque según nos informaron familiares, Santos García habría ultimado un hombre hace menos de un año. Creemos que es una riña entre familias”, confió una fuente.
Familiares de los fallecidos corroboraron las indagaciones de los uniformados porque aseguraron que García ya había sido amenazado a muerte antes que ocurriera el múltiple homicidio.
Vecinos relataron a medios de comunicación locales que los hechores ingresaron a la vivienda y ultimaron al vigilante, ante las miradas de la familia.
Por ello, para evitar que intentaran huir procedieron a ultimar a machetazos a Cecilio Raymundo, quien era el padre de Cristina. Ambas mujeres cayeron desmayadas y presentaban heridas graves en la cabeza y brazos, pero su estado de salud se desconoce ya que minutos después del ataque criminal, fueron trasladadas a un centro asistencial en Guatemala.
A pesar que los adultos estaban en el suelo, los malvivientes determinaron ultimar a las dos niñas con la misma arma blanca. El cuerpecito de la pequeña Sindy, hija de Santos y Cristina, fue encontrado muy cerca de la puerta de la humilde vivienda de una sola pieza, mientras que Juana Raymundo (6), hija de Martha y Cecilio, fue ultimada cuando trataba de esconderse bajo una mesa.
Los cuerpos fueron entregados a los familiares para que estos fueran trasladados a Guatemala, ya que es una familia de escasos recursos económicos.
En el 2013, se registraron un total de 36 masacres
según el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh).