Sucesos

Incertidumbre en Honduras ante supuesta masacre de 16 personas

De forma preliminar se informó que los fallecidos habrían sido calcinados el fin de semana, aunque las autoridades policiales hasta altas horas de la noche de este jueves aún no confirmaban el hecho.

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20.09.2012

La violencia que azota Honduras pudo haber viajado a tierra adentro.

En medio de la soledad del caserío El Desayuno, perteneciente al municipio de Dulce Nombre de Culmí, Olancho, allá donde la tranquilidad ha reinado desde siempre, se informó que unas 16 personas, de una sola familia, habrían muerto calcinadas. El deceso de este núcleo familiar fue considerado por familiares de las posibles víctimas como una supuesta matanza.

De acuerdo con los informes preliminares entre los supuestos fallecidos se encuentran niños, jóvenes y adultos, hecho que hasta altas horas de la noche de ayer aún no era confirmado por las autoridades policiales.

EL HERALDO, a través de una entrevista con Leonidas Carrasco, padre y abuelo de una parte de los supuestos fallecidos, logró recordar los nombres de 11 miembros de la familia que aseguró fueron calcinados.

La pareja de esposos, según versiones de los parientes estaba conformada por Teodora Carrasco y Anastasio Almendárez Ramos, ambos de 50 años.

En la lista de los supuestos fallecidos se suman
Florentino, Almendárez Carrasco, hijo mayor de la pareja, quien a su vez había procreado cinco retoños, Isaías Almendárez Carrasco, con dos hijos como descendencia, Nahún Almendárez Carrasco, quien tenía una hija. También Víctor Almendárez Carrasco, con otra hija, asimismo, Jorge, Yadira, Jairo, Silvia y otro identificado como El Sarco, todos de apellido Almendárez Carrasco

Los occisos, según el doliente residían, desde hace 18 años, en tres viviendas de madera, con láminas de zinc, en la zona de amortiguamiento de la Biosfera del Río Plátano, junto a las esposas e hijos de los retoños de la familia Almendárez Carrasco.

La comunidad se encuentra a unos 40 minutos a pie desde Payavila, lugar desde donde se logró conocer la tragedia.

Información

Según los familiares de los presuntos muertos, la noticia sobre el deceso de las 16 personas les fue confirmada luego que un obrero que viajaba desde otra comunidad conoció la tragedia.

Esta persona a su vez se trasladó a Payabila para informar de esta escena desgarradora que había apreciado. “En ese justo momento en que este hombre llegó a Payabila, también llegaba un hermano de Anastasio Almendárez Ramos, jefe de la familia asesinada y fue quien además se comunicó con los parientes que residen acá en Dulce Nombre de Culmí”, relató un amigo de los deudos, quien en horas de la noche pidió mantenerlo en el anonimato.

Las autoridades policiales de Dulce Nombre de Culmí alertaron a los efectivos de Catacamas y Juticalpa, de esta manera se coordinó con las autoridades policiales del nivel central para formar un contingente de fiscales, policiales y militares para viajar a la zona.

Ubicación

Desde el municipio de Dulce Nombre de Culmí hasta la comunidad de Payavila se recorren seis horas en vehículo y desde este sitio se caminan más de dos horas a pie para poder ingresar a la zona donde se encuentran los supuestos cadáveres.

Hacia la zona trataban de llegar la noche de ayer cinco fiscales del Ministerio Público, tres médicos forenses y un contingente militar y policial con el fin de evaluar la escena del crimen y el reconocimiento de las posibles víctimas.

En horas de la tarde las autoridades informaron que habría la posibilidad de trasladar los supuestos muertos hacia la zona de El Aguacate para realizar el reconocimiento legal, de acuerdo con la decisión del coordinador de fiscales
de Olancho, Edgardo Flores.

“Se instruyó al personal que viajara a la zona que si no es posible reconocer a las víctimas en el lugar del hecho sean movilizados hacia El Aguacate.

Descartan supuesta matanza

A eso de las 9:15 de la noche, Aguinaldo Amador, desvirtuó declaraciones emitidas en medios de comunicación sobre la supuesta matanza de la familia Almendárez. La desinformación la atribuye a bandas de delincuentes interesadas en hacer pasar un mal rato a los operadores de justicia.

En comunicación telefónica con el noticiero Telenoticias, Amador informó vía teléfono que el patriarca de la familia Anastacio Almendárez
y su familia se encuentran “vivitos y coleando”.

Amador manifestó que se preocupó al escuchar a través de diversos medios de comunicación que su familia estaba involucrada en el supuesto asesinato de al menos 16 personas. “Enviamos un carro para verificar la situación. Bajo mi palabra les digo que la familia Almendárez y don Anastacio Almendárez están vivos”, reiteró el ganadero.

“No hay ningún muerto en esta comunidad, la gente es unida, y están extrañados”, agregó.

El informante cuestionó la razón por la que se habría generado esta noticia. “Don Anastasio nos pidió que le ayudáramos a desvirtuar esta noticia, porque la familia de él está muy preocupada”, aseguró. Horas más tarde una señora llamó a otro canal de televisión para asegurar que los muertos sí están en la zona y que ella se encontraba escondida por temor.

“Le pido a Dios fuerzas para ir hasta donde mi hija”

Dulce Nombre de Culmí, Olancho. Aún no se repone por la pérdida de su madre cuando una nueva tragedia agobia su vida.

El dolor de padre aseguró es indescriptible y, aunque logra contener el llanto su voz quebrantada delata que está destrozado ante la pérdida de su hija mayor, nietos y biznietos.

Bajo este dolor Leonidas Carrasco, se aferró a su carácter de olanchano y decide contar parte de la tragedia.

“Le pido a Dios que me dé fuerzas para ir hasta donde mi hija”, manifestó antes de comenzar a nombrar a cada uno de sus parientes que residían en el caserío El Desayuno.

En la localidad residía la hija de Leonidas, Teodora Carrasco junto a su esposo Anastasio Almendárez Ramos.

También sus nietos Florentino, Isaías, Nahún, Víctor, Jorge, Yadira y Jairo.

“El Sarco era otro de mis nietos, no recuerdo su nombre en este momento, también están otros tres más pequeños y las nueras y los nietos de mi hija. Es una tragedia”, manifestó.

Como parte de sus recuerdos narra que hace más de 18 años su hija salió de su casa junto a su esposo en busca de mejores condiciones de vida.

“Decidieron irse a la montaña para sembrar granos básicos. Ellos fundaron esa comunidad”, agregó Carrasco.

El entrevistado reveló a EL HERALDO que desde el sábado anterior recibieron una llamada donde se les alertaba de la tragedia, pero la tomaron como falsa alarma.

“Una de mis hijas recibió una llamada el sábado donde le decían de la muerte de unos parientes, pero como era a través de celular, entonces la recepción del mensaje no fue bueno”, recordó.

Una nueva llamada el lunes anterior inquieto a la familia y decidieron comenzar a indagar, pero fue hasta ayer que lograron recibir la infausta noticia.

“Me he quedado solo con siete hijos, eran ocho con Teodora, ella era mi primera hija. Yo prefiero ir hasta el lugar y pedir que me los entierren allá”, expresó el doliente.

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