Al menos seis años de prisión deberá purgar un agente de la Policía Preventiva de Honduras por la detención ilegal de un holandés en la isla de Utila.
La Fiscalía Especial de Derechos Humanos acusó al policía preventivo por cometer un delito en perjuicio de un extranjero y dos delitos en perjuicio de la Administración Pública.
El efectivo Olvin Javier Cruz Hernández fue acusado por la detención ilegal de un ofendido de nacionalidad holandesa y por violación de los deberes de los funcionarios y abuso de autoridad en perjuicio de la Administración Pública.
Según consta en el expediente, los hechos se registraron el 22 de septiembre de 2011, cuando la víctima se conducía en una motocicleta por la calle principal de Utila, Islas de la Bahía, al norte de Honduras.
El afectado fue detenido por agentes policiales que lo llevaron a la posta policial de esa ciudad por haber desobedecido a una señal de parada que le habían efectuado una semana antes.
El MP sostuvo que a la celda donde se encontraba recluido el extranjero, llegó su padre, también de origen holandés, quien consultó a los uniformados la razón de la detención de su hijo.
En lugar de ofrecer una respuesta, Cruz Hernández sacó el arma que tenía asignada y disparó en seis ocasiones con el afán de intimidarlo.
Una vez en libertad, padre e hijo interpusieron la denuncia ante el Ministerio Público, que a su vez efectuó las investigaciones.
La audiencia de Individualización de la Pena se realizará en las próximas semanas. En la misma, el tribunal determinará la sentencia contra el policía hondureño, la cual podrá fijarse entre 3 y 5 años de prisión por detención ilegal, y entre 3 y 6 años por abuso de autoridad y violación a los deberes de los funcionarios.
La Fiscalía Especial de Derechos Humanos no descartó nuevos requerimientos contra los policías que acompañaban a Cruz Hernández cuando le dieron detención al joven holandés.