Al menos cuatro disparos en diferentes partes del cuerpo terminaron con la vida de Gabriel Izaguirre, de 30 años de edad.
El hecho criminal se registró la tarde del sábado anterior en el anillo periférico, a inmediaciones de una escuela bilingüe.
En el momento que se realizó el levantamiento del cadáver por el personal de Medicina Forense, agentes de Inspecciones Oculares de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) y de la Policía Nacional, el joven no portaba documentos personales, por lo que fue ingresado a la morgue capitalina en calidad de desconocido.
El informe policial establece que la víctima falleció a causa de un trauma encéfalo craneal producida por proyectil disparado por arma de fuego. Según se informó, vestía una camiseta azul celeste, pantalón jeans, tenis negros con franjas blancas y calcetines grises.
Los investigadores desconocen las causas del crimen, al igual que los responsables del hecho. Sin embargo, iniciaron las averiguaciones para determinar cuáles son los móviles del homicidio.
Lo reconocen
Fue hasta ayer en horas de la mañana que llegaron los familiares a reconocer el cadáver que dijeron que se trataba de Gabriel Izaguirre, hijo de un conductor de taxis de la capital.
La víctima residía en la colonia El Pedregal, de Comayagüela, y se dijo que era estudiante, sin especificar en qué centro educativo ni en qué curso estaba.
Los familiares y amigos dijeron que el fallecido era una persona que no tenía problemas con nadie, por lo que les extraña que le hayan quitado la vida de esa manera.