Sucesos

'Con Alfredo siento que perdí a mi familia y mi razón de vivir”

Espera que hoy se haga justicia en el juicio contra Andino Mascareño. A dos años del crimen, se siente desgastada. La justicia se confabula a favor del victimario. “¿Y los autores intelectuales?”, pregunta.

04.11.2013

Este día, el crimen del ingeniero Gustavo Alfredo Landaverde Hernández podría salir de la impunidad.

Uno de los implicados, Marvin Noel Andino Mascareño, se presenta a juicio oral y público. Hilda Caldera, esposa del extinto, demanda justicia.

EL HERALDO conversó en exclusiva con ella.

¿Qué espera usted cuando este día Marvin Joel Andino Mascareño se presenta al juicio oral y público? Yo lo que espero es que se haga justicia. Se que se ha recopilado una gran cantidad de pruebas, hay testigos protegidos, hay personas que vieron el asesinato y atestiguan que él fue. Yo misma lo he reconocido y lo que espero es que la justicia deje de ser muda, deje de ser sorda y ciega.

¿Cree usted que, finalmente, se impartirá justicia en Honduras y particularmente en este caso? Yo, como sufrí la tentativa de homicidio, donde el juez Iván Castelar le dio sobreseimiento definitivo a la misma persona (a Mascareño), yo por supuesto tengo mis recelos a la transparencia de la justicia hondureña, pero estoy luchando porque la gente buena y correcta se pronuncie con la verdad, no queremos casos amañados, queremos la verdad.

¿Ha sido difícil encontrar la verdad sobre este caso? La verdad ha sido muy duro encontrarla, pues ya han pasado dos años. Entonces, más bien yo siento que es un lujo que haya un juicio para Alfredo, porque solo el 20 por ciento de los casos son los que se investigan.

¿En este momento cómo analiza el caso? Es un lujo ir a este juicio, yo así lo veo, porque nos ha costado demasiado, ha habido demasiada presión, ha habido una lucha incesante desde hace dos años. Comunicados, marchas, denuncias, reuniones, promesas y una cantidad de movimientos que han habido alrededor de este crimen.

¿La Fiscalía ha jugado un papel determinante en su caso? Espero que lleguemos a final. El fiscal general y el adjunto han prometido que se va a saber la verdad. Porque ellos están muy adelantados en las investigaciones y han dicho que se lo deben al pueblo hondureño y no a mí.

¿Cómo observa a los operadores de justicia? Están infiltrados los operadores de justicia, porque en los tres tienen parientes, en los tres se casan entre sí, los tres tienen una gran afinidad personal, que me parece que está muy bien pero en el caso mío me ha generado problemas. Corte Suprema, Ministerio Público y Policía son lo mismo, allí todos son esposos, novios, concubinos, eso es lo que yo he detectado y eso es un obstáculo por el parentesco que tienen entre sí.

¿Qué otros obstáculos ha encontrado para que se resuelva el caso de su esposo? Otro obstáculo es la cantidad de personas que tienen miedo y que son pusilánimes. Es mejor dilatar el caso hasta que se cansen y se olviden, ese es otro obstáculo que hay allí. Otro problema que tenemos es que son tantos los plazos que se dan, porque se tienen seis meses para una cosa y luego otros ocho meses para otro trámite, por lo que la dilatoria es un truco penal para que los casos se olviden o se desesperen.

¿Es decir, es por eso que usted dice estar cansada tras dos años de lucha para que se haga justicia a su esposo? Si, imagínese que tenemos dos años. Otros casos están en el olvido. También estos casos son impagables. Quién va a tener plata para pagar todo esto. Dos años y vamos al juicio oral y aún faltan los actores intelectuales.

¿Hay indicios de quiénes están involucrados en el asesinato de don Alfredo? Sí hay. Hay implicados pero a mí no me dan nombres. A mí me dicen muy poco.

¿Usted cree que el caso va por buen camino? En este caso el sistema está para proteger al victimario, a la víctima no. Es tan deficiente para la víctima hacer justicia que el actor material no se puede incriminar, no se puede decir que él fue, por lo que la defensa debe decir por fuerza que el responsable es un inocente. En estos casos, los derechos humanos son una protección tan grande para el criminal.


¿Usted cómo se siente en este momento? Yo me siento con un desgaste que no tiene idea. Yo pierdo a mi esposo después de 32 años de vida con él, pierdo a mi familia y yo siento que pierdo mi razón de vivir.

¿Se ha sentido apoyada?

Si me he sentido apoyada. En primer lugar yo tengo una convicción muy profunda. Yo necesito darle honor a Alfredo. Yo creo que debemos llegar hasta el final y se necesita que se le de el puesto que él merece. Yo soy una sobreviviente y a él se le debe colocar en un lugar especial.

He recibido apoyo de la Democracia Cristiana, la Alianza por la Paz y la Justicia, las embajadas de Venezuela y Estados Unidos. Los amigos de Alfredo y los de la Fundación Alfredo Landaverde.

¿Cómo se debe honrar al ingeniero Landaverde? En el lugar donde lo mataron se hará un monumento, en la mediana frente al supermercado La Colonia. Ya tenemos el dinero, ya tenemos el diseño como un homenaje especial.

¿Cómo era el ingeniero Landaverde? Era honrado, tenía valentía, amor al estudio, honestidad, tenía patriotismo, era un político decente, honrado, un hombre de servicio y sobre todo un gran católico, era un hombre muy humilde y de servicio.

¿Qué espera usted? Que la Fiscalía cumpla con sus promesas.


“Nada le devolverá la vida a mi papá”

EL HERALDO tuvo acceso a la carta que Hilda Carolina Landaverde Caldera escribió para que sea leída este día en el juicio. A continuación parte del texto:

“Nada en este mundo puede devolverle la vida a mi papá, ni hay consuelo humano, pero considero necesaria la aplicación de la justicia a la persona que decidió quitarle la vida a otro ser humano, dejando una viuda, hijas sin su padre, familiares y amigos dolientes. él no solo decidió asesinar a mi padre, al mismo tiempo nos hizo un daño enorme a todos sus seres queridos y le quitó un hombre pensante y honesto a Honduras.

Nosotros no queremos venganza ni más sangre, yo quiero justicia. Como mi mamá y yo, hay muchos casos en Honduras de familias clamando justicia por sus familiares y seres queridos y se ha perdido la fe en el sistema judicial. Yo hoy digo: ¡Confío en ustedes!

Habiendo pruebas suficientes, un historial e identificación por parte de los testigos… deben tomar la decisión apegada a la verdad y eludir dilatorias, silencio o librarse de responsabilidad.

En Honduras hay mucha bondad, son pocos los que hacen mal y perturban la paz y la alegría de nuestro hermoso país. Haciendo justicia en este caso, estarán dejando un precedente y fuerte castigo a los malhechores que nos han robado la paz y la alegría de vivir.

Los autores intelectuales también tendrán su castigo. Honduras va a renacer en la paz y la justicia. Una sola persona puede hacer mucho daño, la decisión que ustedes tomen el día de hoy puede salvar la integridad de sus amigos, familiares y de ustedes mismos.

Ayer fuimos nosotras las que perdimos, hoy son otras familias, si no se le pone un freno a la violencia, mañana pueden ser ustedes.

¡Honren por favor la memoria de un hombre que dio la vida por su país!