"¡Ábranme, me quieren matar!": últimas palabras de Omar Muñoz antes de ser asesinado
Alrededor de 50 casquillos de bala fueron encontrados en la escena donde murió Omar Muñoz, un adolescente de 14 años que pidió ayuda para salvar su vida, pero fue asesinado en Villa Nueva
- Actualizado: 01 de mayo de 2026 a las 20:35
El grito desesperado marcó los últimos momentos de vida de Omar Ovidio Muñoz Domínguez, un adolescente de 14 años asesinado la noche del jueves en la colonia Villa Nueva, en la capital hondureña. Así fue su crimen:
De acuerdo con los testimonios, el menor fue perseguido alrededor de las 9:00 de la noche por sujetos armados a través de los estrechos callejones del sector. Pese a sus intentos por escapar, no logró ponerse a salvo de sus atacantes.
“¡Ábranme, ayuda, me quieren matar!” fue el último llamado de auxilio de Omar Muñoz, sin que encontrara respuesta.
La persecución se extendió por varios minutos hasta que los agresores alcanzaron al joven en las cercanías de una quebrada que atraviesa la zona. En ese punto, según los informes, lo privaron de su libertad.
Minutos después, aproximadamente a las 9:45 p.m., se escucharon múltiples detonaciones de arma de fuego; los sicarios habían acabado con la vida del adolescente.
Equipos de Inspecciones Oculares de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) llegaron al lugar y contabilizaron alrededor de 50 casquillos de armas automáticas en la escena, lo que evidencia la magnitud del ataque.
Tras tener conocimiento del crimen, agentes de la División de Delitos Contra la Vida se desplazaron de inmediato al sector y lograron la captura casi infraganti de uno de los presuntos responsables.
El detenido fue identificado como Juaquín Donay Hernández Hernández, de 38 años, conocido con el alias “El Tío”, originario de Marcala, La Paz, pero residente en la colonia Villa Nueva. Según informes policiales, es miembro activo de la Pandilla 18.
Las autoridades detallaron que Hernández Hernández ostenta el rango de “HOMI palabrero” y sería cabecilla de la clica que opera en ese sector de la capital, lo que lo vincula directamente con estructuras delictivas organizadas.
En el hecho también habría participado otro individuo, quien logró darse a la fuga al notar la presencia policial. Durante la huida, dejó abandonada una pistola calibre 9 mm con todas sus municiones, la cual habría sido utilizada en el asesinato.