Un fuerte contingente integrado por elementos del Primer Batallón de Ingenieros, la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) y el Ministerio Público allanó una residencia donde encontraron uniformes militares, policiales, armas y hasta una cuantiosa cantidad de dólares en efectivo.
Dando seguimiento a varias denuncias por parte de algunos ciudadanos y con información obtenida por inteligencia militar del batallón antes mencionado, ubicado en Siguatepeque, se desplazó el fuerte contingente hasta el barrio Las Zarcitas, donde se ubica el complejo residencial Santa Martha.
En la vivienda allanada se encontraba una pareja que fue capturada y quienes son sospechosos de traficar con armas, vender drogas y otros ilícitos,
según la información proporcionada por la DNIC.
Los detenidos responden a los nombres de Arístides Cruz, de 43 años, y Karen Vanessa Hernández Varela, de 27.
El operativo
Eran alrededor de las 6:00 de la mañana cuando el contingente ingresó de manera sorpresiva a la residencia, encontrando a la pareja en su interior, quienes fueron sometidos de inmediato.
En el cateo se encontraron seis armas de fabricación rusa y de diferentes calibres, munición, chalecos antibalas, botas, uniformes militares de origen estadounidense, cámaras digitales y tres vehículos.
Los autos son una camioneta
prado color blanco, placa PBS 5088, un Nissan Frontier placa PBY 0456 y un Nissan Murano placa PCH 3177.
En la vivienda también se encontraron alrededor de 70,000 dólares, es decir, 1.3 millones de lempiras, así como moneda nacional en menor cantidad.
Cabe destacar que durante las dos horas que aproximadamente duró el allanamiento la vivienda permaneció fuertemente resguardada por los elementos del orden. Después de ese tiempo comenzaron a salir los fiscales del MP, militares y los dos detenidos para trasladarlos a las instalaciones de la DNIC.
“Como parte de la Operación Relámpago estamos realizando algunos seguimientos en la ciudad de Comayagua, teníamos información de que personal de la zona estaba traficando con armas, granadas y municiones y es así que hoy se le incautaron a este sujeto y ahí están las evidencias”, manifestó el coronel del Primer Batallón de Ingenieros, Fredy Alejandro Cruz.
El militar detalló que las armas podrían estar siendo vendidas en otros países, entre ellos Guatemala, particularmente
a la organización criminal conocida como Los Zetas.
Después del operativo, miembros de la Policía Nacional se sumaron a la acción y también respaldaron la versión de que estos detenidos podrían tener conexiones con el crimen organizado.
El subcomisionado de Policía, Manuel Calderón Romero, comentó que “es una operación que realizaron las Fuerzas Armadas, que dieron seguimiento a estas personas. Ya teníamos conocimiento de que esta organización traficaba con armas, granadas, y tiene una banda fuerte del crimen organizado y hoy se encontró la información que se buscaba”, informó Romero.
Implicados en robos
De acuerdo con datos que maneja la (DNIC), estos individuos también tenían denuncias e indicios de robo de furgones desde el año anterior, pero hasta ahora se pudieron encontrar las evidencias.
Por su parte el fiscal del Ministerio Público, Darwin Domínguez, no quiso brindar detalles del operativo y se limitó a decir que el mismo era parte de la Operación Relámpago y que se hizo en coordinación con el MP.
Se confundieron de casa
EL HERALDO tuvo conocimiento de que antes de que se llevara a cabo el allanamiento en la residencial donde se encontraron a los sospechosos, se registró un primer operativo en una vivienda que funciona como cuartería.
Según las versiones de los vecinos de la cuertería, para ingresar a la casa utilizaron un artefacto explosivo. “A las 3:00 de la madrugada entraron unos encapuchados vestidos de militares, nos golpearon y yo les dije que registraran la casa, que no éramos delincuentes. Agarraron a la muchacha que trabaja conmigo, la golpearon, a mi hijo mayor lo amarraron y producto de la explosión me arruinaron el televisor y la refrigeradora”, explicó Tracy Vanessa Ayala, una de las residentes de la vivienda.
La inquilina agregó que mientras se encontraban en la casa los supuestos militares hicieron varias llamadas. “Primero me dijeron que con quién vivía, entonces les dije que con solo mi hijo mayor y la empleada que tengo porque tengo dos hijos pequeños. Después el (agente) que me tenía con el pie encima de mí hablaba por teléfono con alguien y escuché que dijo: ‘nada, aquí no era’, y luego se fueron”, detalló.
EL HERALDO consultó sobre esta versión con el subinspector de Policía José Gerardo Rosa y él confirmó la información dada por los inquilinos, y añadió que de acuerdo con los daños ocasionados a la vivienda, no se descarta el uso de un artefacto militar.
“Lo que manifiestan testigos y personas que viven en la vivienda es que escucharon la explosión y al estar aturdidos miraron a unas 100 personas vestidas con indumentaria militar... aparentemente la casa presenta fuertes daños de lo que es un explosivo indeterminado, pero por el daño que sufrió la vivienda puede ser por una granada de fragmentación, pero está en investigación”, confirmó el subinspector Rosa.
Al consultarle a Romero, el coronel del Primer Batallón de Ingenieros dijo desconocer dicha versión. “Solo hicimos este allanamiento, todavía falta revisar la casa porque hay más municiones de alto calibre, así como artículos”, dijo.