Fueron segundos que no desean volver a vivir. Literalmente sintieron que el mundo se les vino encima.
Se trata de unas 20 personas que se conducían a sus trabajos y centros de estudio en un bus rapidito que volcó luego de impactar contra un vehículo tipo turismo en el barrio Lempira de esta ciudad.
El hecho se registró ayer a eso de las 7:00 AM y en él resultaron con lesiones 15 personas, entre adultos y menores.
La causa preliminarmente se vincula a la velocidad e imprudencia, según las autoridades.
El rapidito amarillo número 810, con placas AAP 3963, volcó tras impactar con un turismo Honda Accord dorado, sin placas.
Nueve pasajeros fueron trasladados al Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) y al hospital Mario Catarino Rivas debido a que sus lesiones requerían atención médica, mientras que seis resultaron con raspones leves.
Conductor sin precaución
Autoridades policiales llegaron al lugar del accidente ubicado entre la 7 calle y la 8 avenida. Indicaron que el rapidito de la ruta Fesitranh era conducido a exceso de velocidad por la 8 avenida cuando fue a impactar contra el turismo que transitaba en la 7 calle y tenía el derecho de vía.
Tras el impacto, el conductor del rapidito perdió el control del vehículo y eso ocasionó que la unidad llena de pasajeros volcara.
Pasajeros de la unidad de transporte público relataron que el conductor venía conduciendo de manera prudente, pero a pocos metros de donde se produjo el hecho aumentó la velocidad del vehículo.
“Pensaba que nos íbamos a morir, todo fue muy rápido, yo no recuerdo mucho, solo sé que el bus giró y después estaba sentado en la calle”, relató Jairo Rivera, uno de los pasajeros del automotor.
Nohelia Reyes, pasajera que se dirigía hacia la colonia Fesitranh, denunció que los conductores de los buses abusan de los límites de velocidad establecidos.
“No es posible que estos muchachos por querer hacer más rápido su ruta arriesguen la vida de las personas, somos gente, no animales”, afirmó Reyes.
De los nueve pasajeros que resultaron con heridas, tres fueron ingresados al Catarino Rivas.
Los médicos los identificaron como María Suyapa Amaya (33), quien presentó un golpe en la cabeza, junto a su hija de 13 años, quien iba rumbo al colegio y sufrió contusiones leves, y Héctor Orlando Tróchez (41), quien también presentó múltiples lesiones en el tórax.
Cuatro personas más fueron llevadas en patrullas de la Policía al Seguro Social y otras dos fueron atendidas en clínicas médicas privadas. Bayron Sauceda, inspector de policía, lamentó la imprudencia de los motoristas de rapiditos.
“Gracias a Dios que una patrulla andaba cerca y pudo apoyar a los pasajeros para que bajaran de la unidad y fueran trasladados a distintos cetros hospitalarios”, dijo Sauceda. El conductor no fue detenido, confirmaron las autoridades policiales.
La imprudencia de los conductores
de autobuses ha provocado varios accidentes de tránsito que ha dejado a varias personas heridas y en el peor de los casos, muertas.
De acuerdo a cifras oficiales, los accidentes de tránsito son la segunda causa de muertes violentas
en Honduras.