Sucesos

Escuela de Arquitectura de la UNAH llora a sus compañeros asesinados

FOTOGALERÍA
17.08.2016

Tegucigalpa, Honduras
Sus voces aún permanecen en la memoria de sus compañeros y amigos de la universidad, las aulas de clases parecen haber quedado suspendidas en el tiempo y están como cuando las dejaron.

Ángela Marina Lobo y Saíd Josué Ordoñez no han sido olvidados y ayer, en un hermoso acto conmemorativo, varios jóvenes de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras recordaron entre lágrimas cientos de vivencias compartidas.

En la entrada del edificio B2 de la Facultad de Ingeniería, una mesa sostenía las fotografías de los dos jóvenes estudiantes que fallecieron a causa de la delincuencia este año.

Ambos muchachos, talentosos y muy queridos, estuvieron a pocas semanas de recibir su título como arquitectos.

La noble Ángela
Su sonrisa ha cautivado a todo el país, su rostro ha aparecido en todos los medios de comunicación y su muerte ha desencadenado la indignación de muchos en Honduras.

Ella es la segunda estudiante de arquitectura que ha fallecido a causa de la violencia que impera en la capital.

La joven fue asesinada el pasado lunes a las 7:30 de la mañana en la colonia Santa Margarita de Tegucigalpa, cuando en venganza por haberse resistido a un asalto un desalmado le disparó en la cabeza tres días después del frustrado atraco.

A la joven se le rindió un emotivo funeral y tras una emotiva misa sus familiares y amigos le dieron un amargo adiós. La joven se graduaría en septiembre, sin embargo, su sueño fue arrebatado.

Despedida a Saíd
El primer incidente lamentado por la Escuela de Arquitectura se dio en enero pasado cuando en un estremecedor hecho fallecieron Saíd Ordóñez y dos personas más en un ataque propiciado a un negocio capitalino.

El muchacho y sus amigos se encontraban frente a un negocio de la colonia Cerro Grande de Tegucigalpa.

Cuando se dio el tiroteo Ordóñez, en un intento para salvar su vida, trató de huir en uno de los vehículos de sus amigos, pero debido a la gravedad de las heridas que sufrió la vida se le escapó.

Su familia experimentó un grave golpe, sin embargo, su memoria sigue viva entre sus amigos, quienes todavía recuerdan su personalidad.

Hasta siempre, arquitectos
Con velas en mano, flores y fotografías que servirán para mantener vivo su recuerdo, varios jóvenes elevaron una plegaria al creador por el alma de los dos profesionales que ahora forman parte de las estrellas en el cielo.

Algunos presentes pidieron con un gesto de pesar ante los hechos ocurridos a los dos fallecidos, el cese a la gran ola de violencia que azota fuerte el país desde hace mucho.

En sus fotografías, Ángela suelta una amplia sonrisa y Saíd permanece serio, parece mentira que ya se han ido.