Anorexia extrema es lo que sufre Rebecca Jones, una mujer de 27 años que pesa cinco kilogramos menos que su hija de siete años.
A pesar de su evidente delgadez, esta mujer asegura que se ve gorda.
Jones sufre desórdenes alimentarios desde los 11 años, cuando engordó hasta los 90 kilogramos a raíz del divorcio de sus padres. A los 13 años enfermó de anorexia, comenzó a perder peso y a recibir los elogios de sus amigos.
Sus padres, sin embargo, no se percataron de la enfermedad que sufría su hija.
Desde entonces, solo se alimenta de sopa, tostadas y bebidas energizantes y los doctores ya le avisaron que podría morir por la carencia de nutrientes.
Rebecca Jones está tan delgada que puede usar la ropa de su hija, Maisy, a la que supera en 20 centímetros de altura. De esto dice sentirse 'orgullosa', 'aunque se que está mal, pero me hace sentir bien'.
'No creo que esté flaca, siempre me veo más gorda'.
La mujer de Manchester, en Reino Unido, cuenta que a causa de la anorexia se le suspendió la menstruación y pensó que la enfermedad la había dejado estéril, pero quedó embarazada a los 19 años y tuvo a Maisy.
Durante su embarazo quiso seguir las recomendaciones de los médicos de comer de forma abundante. Sin embargo, su organismo ya no toleraba los alimentos.
'Mi novio intentó ayudarme a comer, pero mi estómago se había vuelto tan pequeño que la comida me ponía enferma'.
La mujer asegura que a su hija le permite y consiente que coma pasteles, pizzas y todo lo que le apetezca, porque no quiere que sufra.
Las personas que sufren anorexia tienen una imagen errónea de su cuerpo, se ven gordos cuando no lo están ya que tienen un estado de extrema delgadez. Este tipo de enfermedad se basa en una alteración de la conducta alimenticia que trata de mantener el peso corporal debajo de lo normal y un gran miedo a obtener peso. Existen diversas complicaciones en el caso de la anorexia si esta no es tratada a tiempo y de una forma adecuada.