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Las intermitencias de José Saramago

Este 16 de noviembre José Saramago estaría cumpliendo 90 años. Desde “Tierra de pecado” hasta “Caín”, el Premio Nobel portugués llevó a sus lectores por un recorrido de conciencia, lucidez y cuestionamientos que siempre estarán presentes en la memoria de sus seguidores.

11.11.2012

Lucidez, ceguera, muerte, religión, estas palabras tienen relación entre sí y son, en esencia, los temas de algunas de reconocidas obras literarias del escritor y Premio Nobel portugués José Saramago, quien este 16 de noviembre estaría cumpliendo 90 años.

Saramago (1922-2010) deleitó a sus lectores con su amplia obra literaria que abarca novela, poesía, ensayos, artículos, crónicas y discursos. Su original estilo le valió el premio Nobel de Literatura en 1998.

Nació un 16 de noviembre en la aldea portuguesa de Azinhaga, y culminó sus días el día 18 de junio de 2010, en la localidad de Tías (Lanzarote, Las Palmas), a causa de una leucemia crónica que derivó en un fallo multiorgánico.

Fue un autodidacta que pasó por varios oficios antes de hacerse escritor profesional y logró, durante sus 87 años de vida, entregar más que sus escritos, un legado de lucidez y conciencia, con su estilo irreverente y cómico que mezcla la realidad con la ficción.

Los últimos grandes momentos de su vida en compañía de su esposa, traductora, gestora y musa -Pilar del Río- quedaron plasmados en la película documental, “José y Pilar”, que fue una especie de despedida triunfal del autor.

En esta producción, bajo la dirección de Miguel Gonçalves Mendes, no solo se ve al escritor e intelectual, sino al esposo, al ser humano, a José, en esencia, en donde comparte momentos de su vida y engloba todas sus facetas y entorno. La idea es dar a conocer a un Saramago quitándose el prestigio que otorga un Premio Nobel, para descubrir al ser humano, al Saramago real, del día a día, al hombre que ama y se entrega en plenitud a su esposa.

En una parte del trailer, Saramago dice “Yo tengo ideas para novelas y ella (Pilar) tiene ideas para la vida, y yo no sé qué es lo más importante”.

Según su esposa (quien actualmente preside la Fundación Saramago) en este documental se ve a un Saramago “pletórico, esplendoroso, que se pone enfermo de pronto y tiene que ir al hospital, y que se recupera... un Saramago en zapatillas escribiendo las primeras líneas de la novela ‘El viaje del elefante’ y las últimas...”.

DE UN BLOG A UN LIBRO. A un recorrido de hoja tras hoja a través de una tinta indeleble para la memoria invitan los libros “El cuaderno” (2009) y “El último cuaderno” (2011), se trata de recopilaciones de los escritos de Saramago desde 2008 y que fueron publicados en su blog, entre los que figuran temas políticos, religiosos, culturales, entre otros. Sin duda, una colección que ningún aficionado a la lectura querrá perderse.
Tampoco hay que dejar de leer su última obra, “Caín”, donde vuelve a abordar uno de los temas más polémicos, la religión.

Tal como lo hizo con “El Evangelio según Jesucristo”, una obra en la que narra la historia de Jesús, María y José desde una perspectiva más humana, más real.

En el libro se mezcla al personaje de Jesucristo entre dos amores, el carnal y el religioso.

En palabras de Saramago, “‘El Evangelio según Jesucristo’ es como una relectura de los evangelios, es como un viaje al origen de una religión”.
Incluye disputas entre Dios y el diablo sobre el proceder del primero, con pasajes que despertaron la polémica sobre el tema considerado como “el opio del pueblo”.

Saramago quiso seguir probando con literatura que cuestiona algunos tema teológicos, y reservó para sus lectores “Caín”, que se presentó un año antes de su muerte.

Con “Caín”, Saramago llenó gota a gota los vacíos religiosos que existen en La Biblia, aún con su mezcla entre ficción y realidad, compaginó un mundo, una cultura, una historia sobre una religión que no le es indiferente a la mayoría de sus lectores. En esta novela el autor lleva al lector a una guía del Antiguo Testamento, y se aprovecha del vacío existente sobre la historia de Caín para enlazarlo con otros hechos escritos en La Biblia, como el diluvio universal, la caída de la Torre de Babel, el sacrificio de Abraham, Sodoma y Gomorra, entre otros.

Se trata de un viaje en el tiempo y en la historia vista desde la perspectiva de un pecador para las Sagradas Escrituras, pero que el autor acoge como su bastión y defiende a capa y espada.

Tal como lo hizo en “El Evangelio según Jesucristo”, cuestiona la figura de Dios y algunas de sus actuaciones.

“No creo en dios y no me hace ninguna falta. Por lo menos estoy a salvo de ser intolerante. Los ateos somos las personas más tolerantes del mundo. Un creyente fácilmente pasa a la intolerancia. En ningún momento de la historia, en ningún lugar del planeta, las religiones han servido para que los seres humanos se acerquen unos a los otros. Por el contrario, solo han servido para separar, para quemar, para torturar. No creo en dios, no lo necesito y además soy buena persona”, dijo en una ocasión Saramago.

NARRADOR Y ENSAYISTA. Entre sus obras también destacan dos ensayos: “Ensayo sobre la ceguera” (1995) y “Ensayo sobre la lucidez” (2004).

En el primero cuenta la historia de un lugar en donde todo el mundo empieza a experimentar una ceguera blanca. El autor no solo logra trasladar al lector a ese sitio, también consigue que experimente la sensación de quedarse ciego. Con esta obra, Saramago logró iluminar a sus lectores, consiguió que se viera la vida desde una perspectiva multicromática, para que sus lectores, al pasar a la página siguiente, no vean el mundo “in albis”.

En ensayo sobre la lucidez nos traslada hacia un lugar en donde se están desarrollando elecciones municipales, pero que la mayoría de sus habitantes decide individualmente ejercer su derecho al voto de una manera inesperada.

Otra obra cumbre de Saramago es, sin duda, “Las intermitencias de la muerte”, donde nos transporta a un pueblo en el que las personas dejan de morir. Describe perfectamente los problemas familiares y sociales que esto conlleva y la angustia popular, resumiendo en su obra que hasta la muerte es necesaria. Con este libro, una vez más Saramago demostró su peculiaridad para lograr historias atrayentes.

UN DíA PARA RECORDARLO. Al cumplirse este 16 de noviembre el 90 aniversario del nacimiento del Nobel, Portugal piensa convertir esta fecha en el “Día del Desasosiego”.

“Vamos a pasear a Saramago por toda Lisboa con ‘El año de la muerte de Ricardo Reis’, un libro típico de la ciudad”, explicó la viuda del escritor.

Pero con estas celebraciones, la Fundación José Saramago quiere unir la figura de este con el otro gigante de las letras portuguesas, Fernando Pessoa, autor de “El libro del desasosiego”.

Por su parte, el Ayuntamiento de Tías promocionará en la World Travel Market de Londres “A Casa”, la casa-museo del premio Nobel portugués José Saramago ubicada en Tías, “como atractivo cultural de primer orden del municipio”.

Uno de los actos será la dramatización de su “Memorial del convento”, editado hace 30 años y que se presentará en la Casa de los Bicos. Y también está prevista la publicación en Portugal del libro “La estatua y la piedra” que, hasta ahora, solo contaba con una edición italiana.
Tías se ubica en la isla de Lanzarote, en las Islas Canarias, donde el autor convivió junto a su esposa hasta su fallecimiento.

También en ocasión del 90 aniversario del escritor portugués, Alfaguara lanzó un “pack” en formato eBook de las obras “Claraboya” y “Caín”.

El escritor portugués escribió Claraboya en 1953, pero esta novela fue publicada hasta en 2011, por lo que por mucho tiempo se le consideró como el libro perdido de Saramago. “Tierra de pecado”, considerada como la primera obra del escritor, se publicó en 1947.

Irónico, cuestionador, simpático y hasta irreverente, Saramago conquistó con su estilo único, marcó un hito, dejó un huella que perdurará en los caminos de la literatura universal.

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