Crímenes

Centroamérica unida para despedir a Gabo

FOTOGALERÍA
29.10.2015

Los escritores centroamericanos le rendirán honores al Nobel colombiano Gabriel García Márquez a su manera.

En el marco del II Encuentro “Centroamérica Cuenta”, que se realizará en Nicaragua la próxima semana con autores de 12 países, se rendirá homenaje al novelista, fallecido en México el 17 de abril.

El foro dedicado a reflexionar sobre la identidad y realidad centroamericana a partir de la literatura y que se realizará del 7 al 10 de mayo, iniciará sus actividades con un video y fotografías de García Márquez, declaró a la prensa el escritor nicaragüense Sergio Ramírez.

La reunión de escritores que se desarrollará en las ciudades de Managua y León “estará marcado por la sombra protectora” de Gabo, dijo Ramírez, de quien exaltó su “estilo irrepetible” de narrar historias, conocido como “realismo mágico”.

“El realismo mágico se acabó hace tiempo, Gabo tenía la llave, la cerraba y la abría cuando quería, era un estilo propio. Otros son solo imitadores”, comentó Ramírez, quien invitó a los centroamericanos a encontrar “nuestro propio estilo” de narrar.

LOS TEMAS

En el contexto de este encuentro que promueve la revista cultural centroamericana Carátula, que dirige Ramírez, asistirán escritores de Centroamérica e invitados de México, Francia, España, Estados Unidos, Puerto Rico y Alemania.

Ramírez, premio Alfaguara y autor de “Margarita está linda la mar” y “Baile de máscaras”, entre otras novelas, comentó que con esta iniciativa se busca estimular la literatura y compartir experiencias entre escritores de la región para que se vean en el espejo propio y ajeno.

El encuentro tendrá en su agenda los temas de actualidad que se vuelven ineludibles en países que aún viven en la marginalidad, estima el novelista.

En ese sentido, destacó la relación cada vez más visible entre periodismo y literatura, en que ficción y realidad se cruzan en relatos sobre la corrupción, el narcotráfico, la violencia, las pandillas juveniles y las emigraciones forzosas.

Entre los invitados al encuentro figuran Jessica Sánchez (Honduras), Juan Morgan (Panamá), Elmer Mendoza (México), Manuel Vivas (España), Patrick Barb (Francia), Laura Alcoba (Argentina) y Carmen Matute (Guatemala).

Este homenaje centroamericano se suma a las decenas de honores mundiales que le dedican en todos los idiomas al autor de “Cien años de soledad”.

Desde lecturas continuadas, ferias del libro, hasta la locura en las librerías donde sus obras se venden como pan caliente, la desaparición física de Gabo ha invitado a sus lectores a redescubrirlo en las páginas de sus novelas de imaginación inagotable.

EN LA ONU

Con mariposas amarillas y una lectura en varias lenguas de fragmentos de “Cien años de soledad”, la OEA despidió a Gabriel García Márquez, en un respiro literario y de raro consenso en el ente regional.

El embajador de Colombia, Andrés González, evocó el famoso párrafo que da inicio a “Cien años de soledad”: “el coronel Aureliano Buendía, parado frente al pelotón de fusilamiento, recordando cuando su padre lo llevó a conocer el hielo”.

En ese encuentro de naciones, el realismo mágico del Nobel colombiano se escuchó a ratos en español, portugués, inglés, italiano y francés, de boca de diplomáticos de Brasil, Canadá, España, Italia, Venezuela, Guyana, Estados Unidos y Haití, ataviados con rosas y mariposas amarillas de papel, el color favorito del escritor.

“Se fue y no, porque nos regaló mundos mágicos”, dijo el embajador uruguayo Milton Romani al abrir la sesión en su calidad de vicepresidente temporal del Consejo, recordando que García Márquez fue un “escribidor implacable”, “hombre de izquierda y revolucionario”.

Por su parte, el representante colombiano repasó varios pasajes de la obra de García Márquez, al que llamó un “ejemplar hijo de las Américas” y un “artesano obsesivo y permanente de la paz” en su país.

Y añadió que si las conversaciones entre el gobierno de Bogotá y la guerrilla comunista FARC logran consolidar la paz en Colombia, “habremos hecho un gigantesco homenaje a la memoria de un gran hombre que nos enseñó a soñar”.

García Márquez es un “eterno de la literatura no solo latinoamericana sino universal”, dijo Emilio Rabasa, embajador de México, donde el escritor vivió 30 años.

En un extremo de la mesa ovalada, una foto enmarcada del Nobel descansaba bordeada de más mariposas amarillas junto al popular sombrero vueltiao colombiano y un libro donde los presentes podían dejar mensajes.

“Gracias, Colombia, por regalarnos al Gabo”, anotó el embajador venezolano Roy Chaderton.

“Imagino a funcionarios vestidos con frac, con traje largo solemne en el caso de las damas, nadando buscando una salida ante el diluvio garciamarquiano que puede inundar el salón”, dijo un inspirado Chaderton.

La sesión también incluyó las palabras de Jaime Abello, director de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, fundada por García Márquez, quien, en teleconferencia desde Bogotá, resaltó el compromiso del escritor con la educación de periodistas y el cine de la región.

Tags: