Hace más de dos siglos se conformó un legado histórico que cautiva a nacionales y extranjeros.
Sus calles empedradas y las viviendas con techo de teja narran un pasado forjado en torno al oro de sus yacimientos. Este es el mismo material que propició construcciones que hoy en día son consideradas como monumentos nacionales en la ciudad de Yuscarán, El Paraíso.
La fundación de Yuscarán se remonta al año 1700 y la ciudad adquirió en los años posteriores un esplendor extraordinario debido a la explotación de minerales preciosos. Durante la Colonia Yuscarán fungió como cabecera eclesiástica del curato de Texíguat.
En los archivos parroquiales de la Iglesia Católica hay un libro de defunciones que data del año 1748. Este recinto religioso, además, es considerado como uno de los más sencillos, pero asediado por miles de visitantes cada año.
El sacerdote Abel Triminio, párroco de la iglesia, mencionó que existen documentos que establecen que el templo se inauguró como ermita el 11 de diciembre de 1743 y luego de algunos años pasó a ser capilla.
Con el pasar de los años la parroquia San José de Yuscarán se convirtió en vicaría foránea de Tegucigalpa y de forma posterior fue sede parroquial de la cabecera departamental de El Paraíso.
A pesar de ser una iglesia pequeña y sencilla, el mobiliario y la joyería aún existentes son parte de la muestra de la época próspera que se vivió en el poblado en sus primeros años de fundación.
Por su riqueza histórica y de infraestructura, el gobierno del general Policarpo Paz García, con apoyo de la junta militar, el 14 de marzo de 1979 declaró al casco urbano de la comunidad como Monumento Nacional.
Cultura
La Casa Fortín es una de las viviendas más reconocidas en la comunidad, sitio donde funciona la Casa de la Cultura.
El edificio tiene 193 años de estar en pie y en su momento perteneció a la familia de origen español Fortín Ordóñez, quienes residieron en Yuscarán por varios años.
El inmueble consta de dos plantas. Durante su esplendor, la parte inferior fungió como tienda para la comercialización de diferentes productos y el nivel superior era utilizado por la familia como casa de habitación.
La Casa Fortín cuenta con nueve habitaciones que en la actualidad funcionan como salas de exposición de objetos históricos.
Según Edgardo Mendoza, presidente del Consejo Local de Cultura en Yuscarán, las necesidades de la casa son múltiples.
La antigua edificación también ha comenzado a mostrar filtraciones de agua en diferentes sectores. Los miembros del consejo solicitan a las autoridades de la Secretaría de Cultura otorgarles el permiso para restaurarla.
Inventario
Según un inventario local de antiguas edificaciones construidas durante el período colonial, entre Yuscarán y Danlí se cuenta con 282 inmuebles.
En el caso de Danlí, según el Instituto Hondureño de Antropología e Historia (IHAH), la comunidad cuenta con 95 edificios con alto valor histórico.
El informe establece que la ciudad cuenta con un casco histórico y una zona de amortiguamiento en el cual se puede encontrar arquitectura religiosa, civil y residencial.
Los inmuebles de la zona son exponentes de tendencias arquitectónicas de los siglos XVIII y XIX. Las viviendas de la zona, en su mayoría, cuentan con ventanas y puertas en forma de arcos, decorados con columnas de esquinera, con corredores frontales y traseros.
El casco histórico abarca unas 26 cuadras, con un área de unos 1,200 metros cuadrados, donde residen unas 1,000 personas. En 2006 se formó una fundación denominada Recuperación del Viejo Danlí (Revida), conformada por personalidades de la comunidad y propietarios de los inmuebles, con el fin de elaborar y ejecutar un plan de manejo del centro histórico de la ciudad.
Una de las personas que participaron y se considera que aún es miembro de la agrupación es Luis Alonso Gómez, quien explicó que pese a los esfuerzos que han realizado, a la fecha no se ha logrado ningún avance.
Para Gómez, uno de los obstáculos ha sido el desinterés de las autoridades locales y gubernamentales. La comunidad, aunque no se cuenta con documentos que lo confirmen, se cree que fue formada entre los años 1690 y 1700, según el historiador Darío Gonzales.
En sus inicios la ciudad de Danlí solo contaba con “una iglesia y cuatro casas de paja y áreas para la cría de ganado”, tal y como está establecido en un antiguo documento que se encontró en la iglesia de Danlí.
Las antiguas edificaciones se mantienen en regulares condiciones, según data en el informe presentado por el IHAH. Y es que la inversión gubernamental y local para proteger el patrimonio ha sido mínima.
Antigüedades
De acuerdo con Gonzales, los primeros edificios que se construyeron en la zona mantienen el estilo colonial.
Los edificios y viviendas más antiguas de la comunidad datan de más de 100 años, lo que convierte a la ciudad en una joya arquitectónica del país.
Uno de los edificios más emblemáticos que posee la comunidad es, sin duda, la parroquia Inmaculada Concepción, la cual inicio su construcción en 1810 y concluyo en 1817.
La iglesia fue construida al estilo neoclásico, el cual floreció desde mediados del siglo XVIII, hasta la segunda mitad del siglo XIX. El edificio religioso cuenta con dos torres ubicadas a los costados de la entrada principal.
El reloj data del año 1907. “El reloj fue comprado con la ayuda de los vecinos y con el aporte del padre Francisco Norberto Hernández Carrero”, manifestó el entrevistado.
En la actualidad, pese a la antigüedad de su instalación, el reloj todavía funciona a través de cables, los cuales son movidos mediante pesas que ejercen el movimiento del aparato mediante un engranaje. El proceso para que el reloj marque la hora correcta debe hacerse a mano y en un período de 15 días.
Otro de los edificios de importancia en la comunidad es la Casa Consistorial, ayuntamiento, mejor conocido en la actualidad como Museo Municipal, construido en 1857.
El evento de inauguración del edificio se desarrolló en el mes de diciembre y contó con la presencia de José Santos Guardiola, presidente de la época. El acueducto construido por los españoles en el siglo XVIII es otro de los sitios emblemáticos de Danlí, así como los lavanderos públicos.
Pinturas
Las pinturas religiosas también forman parte de los tesoros que custodia el departamento de El Paraíso, así como imágenes. En el retablo de la iglesia de Danlí se encuentra la pintura “Las ánimas”.
La pintura fue donada por la Hermandad de las Benditas Ánimas del Purgatorio, la cual estaba conformada por 204 españoles de ambos sexos, quienes fundaron la orden en la Villa de Danlí entre los años de 1777 y 1778.
El cuadro fue pintado por Juan José Cubas, de la Cofradía de las Ánimas, el 23 de marzo de 1779.