Los troncos de pino que quedan como testigos de la deforestación de la zona se han convertido en el sustento de varias familias de la Unión y Salamá.
En estas localidades, unos 50 núcleos familiares se dedican al labrado de los 'tocones' (es decir, partir los restos del pino en pedazos más delgados).
De forma posterior, las finas rajas son ordenadas y colocadas en sacos para comercializarlas por fardos.
De la zona salen de forma quincenal unas 120,000 libras de ocote, las cuales es comercializada a 2.20 lempiras cada una.Por mes las familias perciben un ingreso estimado de 528,000 lempiras, fondos que contribuyen con el mejoramiento del nivel de vida de los beneficiados del proyecto.
'La producción de ocote es vendida a un comprador general que se encuentra en La Lima, desde aquí el producto es enviado a Estados Unidos y Europa', explicó Armando Rivera, director regional del Instituto de Conservación Forestal (ICF).
La pieza del árbol que más se utiliza para este tipo de aprovechamiento es el corazón, es por ello que los ocoteros, como se hacen llamar, al momento de encontrar un pesado tronco seleccionan el centro del árbol para exportarlo.
'Esto es porque el corazón de la planta tiene más ocote y entre más fino es de mejor calidad', manifestó Rivera.
El ocote es utilizado en los países extranjeros para el encendido de las chimeneas, en especial durante la temporada de invierno.
Esta labor contemplan implementarla en otras comunidades donde las familias se han sumado al plan de manejo forestal que promueve el ICF.
Los vecinos de la aldea El Encino, en el municipio de Esquipulas del Norte, fueron los últimos en sumarse a la protección del bosque de su zona en 2011.
El municipio recibió 4,500 hectáreas de bosque a través del proyecto Forestería Comunitaria, por medio de la cual las comunidades se encargan de velar por el manejo y protección de las áreas de bosque. En esta zona también se analiza aprovechar los troncos de los árboles para la venta del ocote a nivel internacional.
Aprovechamiento
El 50 por ciento de los fondos que logran obtener las organizaciones comunitarias son utilizados en la protección, reforestación, raleo y reparación de caminos.
El otro 25 por ciento sirve para la construcción de obras sociales como la construcción de escuelas, sistemas de agua y proyectos de energía eléctrica. Para que una comunidad sea incluida en el plan de manejo forestal los vecinos que participaran en el programa son capacitados en organización y administración de una empresa. Además se nombran los coordinadores y se firma un convenio.
Proyecto de resina
En la aldea El Coyol, Guayape, también se ha desarrollado un novedoso proyecto de extracción de resina para la venta en el mercado local e internacional.
Los vecinos hasta el momento se encargan de la protección de unas 4,000 hectáreas de bosque. Son 60 familias las involucradas en el proyecto, las que logran sacar una producción de 60 barriles de resina cada 15 días.
Cada barril de la secreción orgánica que generan los pinos es comercializado a 2,400 lempiras. El ingreso mensual del grupo de familias es de 288,000 lempiras.
Organización
Una iniciativa particular surgió en esta comunidad y es que las mujeres luego de recibir mayores ingresos de sus esposos decidieron poner una tienda de abarrotes.
La tienda funciona mediante una sociedad y en la actualidad invierten unos 200,000 lempiras para la compra de productos de la canasta básica que luego venden al resto de los vecinos de la comunidad.
Según Rivera, en 2011 lograron entregar bajo plan de manejo unas 30,000 hectáreas de bosque en el departamento.
Para este año el plan contempla otorgar unas 50,000 hectáreas.
'Los bosques nacionales de Yoro, El Paraíso y Olancho, que han sido entregados a las comunidades, ha sido una decisión histórica para la presente administración', aseguró René Romero, subgerente del ICF.
Honduras cuenta en la actualidad con 1.7 millones de hectáreas de bosque bajo protección. El año pasado unas 90,000 hectáreas de bosque fueron consumidas por las llamas producto de unos 1,600 incendios forestales, de acuerdo con informes del ICF.