El expresidente Carlos Roberto Flores
hizo su aparición en el escenario político nacional, a escasos días de las elecciones, para hacer un llamado a los liberales a que voten por Mauricio Villeda,
a quien calificó como el líder que más le conviene a Honduras.
En un acto político donde se congregaron los principales líderes del Partido Liberal de Honduras, el expresidente pronunció un emotivo discurso que arrancó aplausos de la concurrencia y en determinados pasajes desbordó de emoción.
Flores proclamó la unidad liberal, llamó a los resentidos a volver a su casa, a volver al Partido Liberal. A los independientes les hizo un repaso del legado histórico del Partido Liberal hecho gobierno.
En ningún momento se refirió a lo bueno o lo malo del gobierno de Manuel Zelaya, que llegó al poder bajo la bandera rojo y blanco.
Esta es mi casa
Flores pidió a los liberales resentidos no culpar al partido de los yerros de sus dirigentes.
Confesó que él en algún momento se sintió “tocado” con algunos dirigentes que no entendieron el gesto de unidad cuando propuso a su hija Lizzy para una candidatura de unidad, pero resentido con el partido ¡jamás!
Este es el partido al que le debemos todos los honores que hemos tenido en política y porque el partido jamás puede ser, ni se le puede atribuir culpabilidad, ni responsabilidad por errores que cometan los dirigentes dentro del partido.
Son los dirigentes los que yerran, son los dirigentes los que cometen errores, son los dirigentes los que deben asumir su responsabilidad, pero la gloria de la bandera rojo, blanco, rojo no se mancha. Y si en alguno de esos traspiés, mis queridos amigos, algunos dirigentes quisieron quizá, lo correcto, si tomaron el camino que algunos dirigentes creen que fue el camino equivocado, yo quiero decirles que hay que pedir a esos liberales entendimiento y pedirles las excusas, pero también decirles que esta es su casa.
Y por eso, estoy aquí. Estoy aquí porque en varias oportunidades le expresé al candidato oficial del partido que en el momento oportuno, estaríamos presentes, pero estoy aquí porque también esta es mi casa, aquí es donde yo me siento en familia, aquí es donde yo me siento entre hermanos.
Levantar las banderas
Más adelante, el líder nacional manifestó que “necesitamos
levantar esas banderas del Partido Liberal, pero también levantar las banderas del amor al trabajo, levantar las banderas contra la corrupción, levantar esas banderas para que se avergüencen aquellos que todavía piensan que la política es amarrada, hay que levantar las banderas contra la desconfianza que tupe la mentalidad y que nos mantiene en este limbo.
Hay que levantar las banderas contra la incapacidad, contra la improvisación y hay que enarbolar las banderas de la seguridad, de la seguridad integral”, apuntó.
El líder que Honduras ocupa
“Conozco a Mauricio Villeda, mi padre y el suyo fueron huéspedes de la democracia cuando los expulsó del país la tiranía, desde entonces sabemos y le tenemos aprecio, profundo cariño a la familia de
Villeda Morales y de doña Alejandrina de Villeda Morales”, dijo Flores.
Agregó que “fui cercano, quizás a Moncho, era el político de la familia, Mauricio, generalmente estuvo en un lugar más reservado, así como es él, bastante reservado.
De su esposa me acuerdo que de pequeño íbamos a verla bailar al ballet allá donde Merceditas Agurcia, mi madre y su madre eran grandes amigas, el aprecio de una amistad que se forma en la vecindad y que se une en lo político, en los principios en los ideales en las convicciones, en la gloria del partido que está vigente, que no muere nunca; porque la bandera del Partido Liberal, rojo blanco y rojo, que es inmarcesible, el partido solo acumula las glorias de las buenas ejecutorias, los dirigentes y los hombres amen las responsabilidades de sus desaciertos y sus aciertos, a mí que me juzgue la historia, estoy listo para ello y lo hago con la frente en alto y orgulloso de haber enarbolado la bandera del partido y haber entregado lo mejor a mi patria.
Mauricio Villeda yo creo que es la persona, en este momento, con esas condiciones que he expresado de liderazgo que Honduras ocupa, es un hombre de tremenda fe religiosa, de política, es enorme en el cambio de la actitud y en el cambio de la conducta porque de eso es que nos hemos olvidado.
Los valores se han deteriorado y por eso estamos como estamos, hay que recuperar la identidad nacional, pregonar con el ejemplo, los liderazgos, quizás no aquellos que electricen, pero que pregonen con el ejemplo, con la honradez, con la rectitud, que lo que digan siempre sea la verdad.
Mis queridos amigos tengo la fe en Dios, ese crisol donde se funden los valores cívicos, políticos, patrimoniales y espirituales de Honduras son los valores que hay que rescatar y yo tengo la fe en Dios que Mauricio Villeda será el próximo Presidente de Honduras”, concluyó.