Arrestos policiales sin ninguna causa, intimidaciones en caso de reunirse en grupo y vigilancia constante sobre sus actuaciones, son algunos de los motivos que exponen el grupo de refugiados nicaragüenses
que llegaron a Honduras en busca de asilo político.
Los extranjeros, tras un día de haber llegado al territorio nacional en busca de protección, confían en que lograrán una respuesta positiva de parte de las autoridades de migración.
De acuerdo con los testimonios de algunos de los perseguidos, han sido hostigados por el “régimen de Daniel Ortega” por ser activistas de la Unidad de Resistencia Nacional.
La organización de la cual forman parte, según los refugiados, se fundó hace seis meses, la cual a su vez forma parte de otras organizaciones que llevan más tiempo en la lucha en contra del actual presidente.
Los que buscan asilo político informaron que su organización cuenta con unos 800 miembros, diseminados en 256 municipios del hermano país.
Varios de los que integran el grupo que asegura son perseguidos políticos, residían en la comunidad llamada Matiguás, perteneciente al departamento de Matagalpa, Nicaragua.
También aseguraron que en las próximas horas llegarán otras personas en busca de la protección del gobierno hondureño, pero que creen que entrarán por puntos ciegos ya que temen por sus vidas.
Uno de los que busca asilo, con voz entrecortada dijo que “regresar a Nicaragua es un suicidio”, pues explicó que antes de salir envió a su familia hacia otra zona de su país donde no fuesen afectados por su decisión de huir hacia Honduras para pedir protección. El grupo conformado por 28 hombres entre las edades de 30 a 50 años, tres jóvenes entre los 13 a 15 años y una mujer de 26 años, ingresó el lunes en horas de la tarde al territorio nacional a través de la aduana Las Manos y otros por puntos ciegos. La información de la llegada de los refugiados fue transmitida por varios medios de comunicación, a nivel nacional. Las autoridades de Migración hasta horas de la tarde del martes no informaron que decisión tomará el gobierno en torno a este caso.
Seguridad
A partir de la llegada de los supuestos perseguidos políticos, las autoridades de la jefatura policial del municipio de El Paraíso y la jefatura central con sede en la ciudad de Danlí les brindaron alojamiento.
Alberto José Midence, representante del grupo, agradeció a la Policía Nacional por el apoyo que les han brindado durante su estadía en el país.
“Estamos agradecidos con las autoridades de la Policía de Honduras ya que nos dieron un lugar donde quedarnos y alimentos, siempre dentro de sus posibilidades”, manifestó el entrevistado. En horas de la tarde, una Comisión de los Derechos Humanos visitó a los refugiados con el fin de apoyarles. La representante de los derechos humanos a nivel regional, Vivian Mallorquín, informó que iniciarán las gestiones para que el grupo pueda obtener asistencia médica. “Nuestro compromiso está encaminado en velar que no se les viole ningún derecho humano”, informó la entrevistada.