EL PARAÍSO, HONDURAS.-La compra de una pasta de tomate, un refresco en polvo o un cigarrillo tiene un matiz diferente en la margen del río Coco o Segovia, zona fronteriza entre Honduras y Nicaragua.
Y es que pareciera que los connacionales que habitan en el sureste de la República están en otro país porque la moneda que usan es extranjera, sí, extranjera.
El fenómeno de “cordobarización” ha ganado mucho terreno en suelo hondureño.
Este es un proceso en el que los pobladores de la zona están adoptando, de manera extraoficial, el uso de esta divisa para transacciones económicas internas. Pese a que el valor del córdoba está más devaluado (equivale a 0.74 centavos de lempira), en muchas comunidades de Trojes, El Paraíso, circula como si fuese moneda local.
Bajo la presidencia de Adolfo Díaz, Nicaragua introdujo el córdoba el 20 de marzo de 1912 como unidad monetaria, la cual fue llamada así en alusión al segundo apellido del conquistador español Francisco Hernández de Córdoba, quien fundó las ciudades de Granada y Santiago de los Caballeros de León.
En 1988, el gobierno del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) hizo un cambio de esta moneda y billetes, cambiando todo el circulante del país centroamericano por un nuevo córdoba o conocido también como córdoba revaluado, en el marco de la guerra civil.
A inicios de la década de los 90, el Banco Central de Nicaragua (BCN) pone en circulación el denominado“córdoba oro” por un lapso de seis meses junto a los viejos córdobas.
Mientras que desde 1931 el lempira empezó a ser la moneda de curso legal en Honduras.
De acuerdo con el primer artículo de la Ley Monetaria de la nación contenida en el decreto 51-1950, “la unidad monetaria de Honduras es el lempira, cuyo símbolo es L”.
Previo a una reforma al tercer artículo de esta normativa, establecía que las obligaciones de pagar en dinero que se deban de ejecutar en suelo hondureño se tendrán que liquidar así como cumplir en lempiras.
No obstante, el contenido de esta disposición fue modificado y no hay restricción para el uso de monedas extranjeras -ni siquiera de la región- a nivel nacional.
De interés: Honduras se prepara para elevar el primer globo aerostático en Santa Rosa de Copán
Circulación
El córdoba, que es la moneda de Nicaragua, circula en el comercio que hay en las comunidades fronterizas, como la de Boca de Español, ubicada a la orilla del río Coco o Segovia de Trojes, El Paraíso.
Sin embargo, en su mayoría, los billetes que circulan son de la moneda nicaragüense porque representa mejores ganancias, explicó a EL HERALDO el compatriota Tobías Flores, que tiene más de 30 años de tener un pequeño negocio de venta
de abarrotería.
Indicó que también el lempira circula en esta zona, pero lo que sucede es que los consumidores que vienen al negocio en su mayor parte son del otro lado del río más largo de Centroamérica.
“Aquí corre el córdoba; como está devaluada esa moneda y comprando con ella a uno le sale más cómodo”, manifestó. El vendedor ejemplificó que cien córdobas se cambian por 75 lempiras en la zona.
Desde productos de consumo popular, verduras y hasta otros insumos llegan a comprarle a don Tobías todos los días muchos ciudadanos del país vecino, por lo que ya está acostumbrado a ver los billetes de distintas denominaciones que son más pequeños que los lempiras. Flores admitió que abundan los córdobas por esos rumbos y es más popular que el lempira.
Boca de Español es el puerto de los catrachos y mucos que van o vienen a las comunidades que son del margen del río, que es la línea divisoria entre ambos países.
Por su clima hay una vasta actividad ganadera derivada en la producción de lácteos que proviene del mercado de Trojes y Danlí. Empero, la Policía de la estación en Arenales que hace el patrullaje en estos lugares dificulta la actividad comercial porque piden facturas y otras documentaciones a los productores de lácteos, quienes carecen de esa documentación.
Para poder transportar los derivados de la leche hay que darles dinero a los uniformados, aseguró Lindolfo Mejía, del sector de Pueblo Nuevo, río Coco o Segovia.
En las principales ciudades, instituciones del sistema bancario del país cambian generalmente quetzales de Guatemala como también córdobas al tipo de cambio que definen.