Tegucigalpa, Honduras
Era una fresca madruga sobre la capital, faltaban horas para la salida del sol, pero en las afueras del Estadio Nacional Tiburcio Carías Andino ya se habían formado largas filas de personas.
Miles de hondureños llegaron al Estadio Nacional, y no fue por una final de la Liga Nacional o un juego de la Selección, sino a presenciar la toma de posesión del presidente Juan Orlando Hernández Alvarado. Fueron más de 18 mil personas las que llenaron las gradas y sillas del complejo deportivo donde flameaban las banderas de Honduras y el Partido Nacional.
Luego de pasar fuertes medidas de seguridad, uno a uno ingresaban los hondureños al recinto. Pasaban unos minutos de las 8:00 de la mañana y el sol empezó a caer sobre los eufóricos hondureños que agitaban banderas azules con la estrella solitaria, el Pabellón Nacional y rótulos con la leyenda “Honduras quiere paz”.
Fotografías: Ambiente de fiesta en el interior del Estadio Nacional en toma de posesión
Para elevar los ánimos del público varios artistas nacionales deleitaron con su talento a los miles de hondureños. Luis Martínez, el Juan Gabriel de Honduras, fue el primero en salir a escena y poner a bailar en las gradas del estadio a los asistentes con las canciones clásicas del divo de Juárez.
El entusiasmo de los nacionalistas, pese a estar desde tempranas horas o de que hubo quienes viajaron cientos de kilómetros, no paraba, el ruido de las trompetas y los gritos era ensordecedor.
Al estilo de la música de banda “El Charro”, Osman Galo, puso a mover el cuerpo a muchos en el coloso con interpretaciones románticas. Con un toque juvenil Los Chicos de Hielo pusieron un ambiente al estilo urbano, acompañados de un grupo coreográfico. De una forma sencilla y ordenada se desarrolló el histórico evento donde Hernández por segunda vez consecutiva asume la presidencia de la República.
Pero en las gradas del recinto se vivía una fiesta por parte de los nacionalistas.
Faltaban menos de 15 minutos para las 9:00 de la mañana cuando Hernández junto a su espeso Ana García salieron a la pista de atletismo del estadio por el portón siete a saludar al público.
En ese momento el ruido de los fervorosos espectadores se podía escuchar a varias cuadras a la redonda del lugar.
Hernández estrechó la manos de varias personas entre la malla de metal.
El “¡Viva JOH!” y “¡sí se pudo!” eran gritados a todo pulmón por los asistentes.
Luego de recorrer el lugar, la pareja presidencial llegó al estrado principal para comenzar el acto protocolario.