Siguen actuando impunemente en el territorio nacional. Los transportistas, el sector más afectado, siguen denunciando que son víctimas de las bandas criminales que se dedican a este ilícito.
Las autoridades competentes no han logrado articular una política de seguridad que frene, al menos, la alta incidencia de este delito que genera millones de lempiras a los delincuentes.