Pese a los acercamientos que dicen tener los dirigentes de la huelga de los médicos y el gobierno, la atención en los hospitales públicos continúa suspendida a nivel nacional.
El conflicto se ha extendido por más de tres semanas ante la posición del Colegio Médico de Honduras (CMH) de no retornar a sus plazas mientras el gobierno no pague todos los salarios adeudados a sus agremiados en diferentes hospitales del país.
Lo grave de la situación es que la huelga solo afecta a los usuarios del sistema público, hondureños que, por sus condiciones económicas, no pueden acudir a clínicas privadas para atender sus problemas de salud.
Mientras no se alcancen acuerdos entre las partes, la huelga cumple hoy 25 días, tiempo en el cual miles de pacientes se han quedado sin consultas médicas ni operaciones previamente programadas.
Solo en el Hospital Escuela se informó que en ese lapso se han dejado de atender casi 13,000 citas, igual número de pacientes, en las diferentes áreas de atención.
El conflicto ha evidenciado el mal manejo administrativo de la Secretaría de Salud, incapaz de agilizar el pago de salarios atrasados que, según se ha denunciado, en muchas ocasiones se retrasan por la falta del documento de identificación del médico asignado a determinada plaza.
No se discute que los médicos tienen toda la razón al reclamar el pago de sus salarios con la regularidad que establece la legislación laboral. Pero tampoco se puede desconocer que la decisión de suspender las atenciones perjudica a los pacientes, quienes reclaman una atención digna cuando la necesitan.
El llamado es a buscar un mecanismo que normalice la atención lo más pronto posible y garantice así el derecho de los pacientes a recibir asistencia médica oportuna.