Los hondureños experimentarán a partir de hoy, justo a las puertas de la Semana Santa, otro fuerte incremento en los precios de los combustibles como consecuencia directa de la guerra en Medio Oriente, que ha disparado los precios del petróleo a nivel internacional.
Con el de esta semana, son once los incrementos consecutivos registrados en lo que va del año, y este, el más severo, con el queroseno subiendo casi 13 lempiras, y el diésel -motor de la carga y producción- superando los 108 lempiras por galón.
Reconocemos que este problema no es nuevo, ya en el pasado cercano, tras la intervención de Rusia a Ucrania, se vivió una situación similar, pero ello no significa que nos vamos a quedar de manos cruzadas esperando que los conflictos internacionales cesen o bajen de intensidad y empujen los precios de los carburantes a la baja, y que esas bajas se reflejen en las bombas de las gasolineras a nivel nacional.
Tampoco se conoce por cuánto tiempo se extenderá el conflicto en el Medio Oriente, lo que obliga a las autoridades locales a delinear y echar a andar un plan de emergencia que permita palear las consecuencias de las alzas de los carburantes en el mercado local.
Se deben tomar y promocionar, con urgencia, las medidas de ahorro a tomar por parte del gobierno, la empresa privada y los usuarios de los combustibles, porque debemos estar claros que para la atención de esta problemática se requiere la participación de todos los actores sociales.
Se ve con buenos ojos que el gobierno esté, por ahora, subsidiando en un 50% los incrementos en aquellos combustibles vitales para el sostenimiento de la economía (regular y diesel), pero eso no es suficiente, ya que la tendencia alcista será insostenible a largo plazo sin medidas de ahorro complementarias.
Es imperativo, por ende, que a una semana del inicio de las vacaciones de Semana Santa se eche andar un “plan de emergencia” que no solo incluya el subsidio directo, sino que también conlleve a un cambio de cultura de consumo ante una crisis externa que, lamentablemente, parece que se extenderá por varios meses más