Los resultados de las Pruebas PISA 2025 cayeron como un balde de agua fría en los países que forman parte del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes de la OCDE.
El retroceso de la educación quedó evidenciado en los resultados tanto de los países desarrollados como de los subdesarrollados que se someten a la evaluación. Los promedios de la OCDE registrados en lectura, matemáticas y ciencias son los más bajos obtenidos en la historia de PISA.
Para Latinoamérica, los resultados son devastadores. Ninguno de los 13 países del continente alcanzó el promedio de la OCDE en las tres áreas evaluadas; y si bien algunos mostraron mejoras, permanecen por debajo de la media en ciencias, lectura y matemáticas. Uruguay lidera la región en ciencias con 445 puntos (nueve más que en 2022) y Costa Rica también mejoró en las tres áreas evaluadas.
Los analistas llaman la atención sobre lo que consideran lo más alarmante del informe, que es probablemente el dato más contundente de toda la región: alrededor del 80 % de los estudiantes de América Latina y el Caribe evaluados no alcanza las competencias básicas en matemáticas; los bajos resultados en lectura y ciencias, y el golpe de un acelerado avance de la tecnología, que profundizan la brecha del conocimiento.
Lamentablemente, por la decisión arbitraria y hasta antojadiza de las anteriores autoridades educativas, Honduras no forma parte de esta evaluación, lo que significa que no tiene calificación para saber dónde está el sistema educativo y qué hacer para fortalecerlo o reformularlo a la luz de los resultados.
Cualquier consideración para no ser parte de tales estudios no es válida, teniendo como premisa que la educación es uno de los pilares a reforzar para garantizar el desarrollo social y económico de la patria.