Se celebra hoy en Honduras el Día del Niño, una fecha que se estableció oficialmente en 1990 para conmemorar los derechos de la niñez, especialmente tras la ratificación de la Convención sobre los Derechos del Niño, aunque fue hasta en 1996 que el Congreso Nacional aprobó el Código de la Niñez y la Adolescencia que integró a la legislación hondureña tales derechos.
Honduras daba entonces pasos gigantescos en la aprobación de la legislación pertinente para garantizar la protección integral de los niños y los jóvenes y si bien no se puede desconocer que el país ha avanzado en estos temas, tampoco podemos negar que hace falta mucho por hacer para garantizar a plenitud estos derechos, pues son millones de niños y jóvenes los que hoy en día viven en la pobreza y la miseria, lo que limita su acceso a necesidades básicas como alimentación, vivienda, salud y educación, y eleva sus índices de vulnerabilidad.
También es una cruda realidad que miles de menores están siendo víctimas ahora mismo de diversas formas de violencia física, psicológica y sexual; de explotación laboral y trata de personas.
El Conadeh, con datos de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), denunció hace unos días que entre el 2022 y agosto de 2025 se registró la desaparición, por diferentes causas, de 729 niñas, niños y adolescentes, mientras que organismos de sociedad civil estiman que este año al menos 1.2 millones de niños estaban fuera del sistema formal de enseñanza. Casa Alianza, por su parte, estima que unos 20,000 niños y niñas viven actualmente en situación de calle en el país, expuestos a ser reclutados por las bandas criminales para la comisión de delitos u otro tipo de explotación.
La fecha de hoy es propicia no solo para llevarles una piñata, las que seguramente llegarán de la mano de los políticos que buscan el favor del voto a tres meses de la elección general, sino también para pensar que hace falta mucho por hacer para garantizarles el país de oportunidades que se merecen.