Los méritos acumulados a lo largo de su existencia merecen tal declaratoria. Desde su primera juventud ya despuntaba como futura escritora. El viaje a Europa junto a su esposo contribuyó a formar la visión estética de la nacida y fallecida en Tegucigalpa (1935-2008)A su regreso, ya estaba preparada para iniciar su misión y vocación investigativa. Columnista de diario EL HERALDO, sabatinamente leíamos la diversidad temática brindada a nosotros sus lectores. Entre sus valiosos libros de arte hondureño, colonial y nacional, se encuentra el que redescubrió a Teresa Fortín, pionera en la pintura naif.
Generosa con quien acudía a su hogar en búsqueda de información, fueran nacionales o extranjeros, adultos o jóvenes, compartía su experiencia, biblioteca con orientaciones, sugiriendo nuevas líneas a ser abordadas.Debió ser amputada por la avanzada diabetes que la aquejaba, lo que no fue impedimento para brindarnos nuevas obras producto de su intelecto y disciplina, sabida que el desenlace fatal se aproximaba rápidamente. Su editora, Isolda Arita, se apresuraba a imprimirlas bajo el sello Guaymuras.
Si bien no fue la primera compatriota en abordar hechos y personajes históricos, recordemos a Guadalupe Ferrari de Hartling, María Trinidad Del Cid (1904-1947), Martha Luz Mejía, (1920-2015), Elvia Castañeda de Machado, entre otras.
Sus aportes como “Un siglo en la hacienda”, “La religiosidad popular, base de la identidad”, “Las sin remedio: mujeres del siglo XX”, “Esplendor y miseria de la minería en Honduras”, “Historia mínima de Tegucigalpa”, “Mujer, familia y sociedad”, significaron que, a partir de ella, un creciente número de colegas se han dedicado a historiar, impartir cátedra, promover manifestaciones culturales, cada vez con mayor calidad y frecuencia.
Mario Felipe Martínez Castillo (1932-2012): El período colonial, en lo artístico y educativo esencialmente, fueron los intereses investigativos del colega graduado en Brasil. Ejerció la docencia universitaria, despertando el interés de algunos de sus alumnos por esa etapa histórica tricentenario, entre ellos Salomón Sagastume, prematuramente fallecido. Lo clasifico como colonialista, en el sentido que su interpretación historiográfica concuerda con la visión “rosa”, esto es con su idealización, en oposición a la llamada “leyenda negra”. Su principal aporte documental fue el confirmar la existencia real de Lempira, ya incluida por Robert Chamberlain en su obra pionera “La Conquista y Colonización de Honduras”, recientemente traducida al español por la Editorial Celaque.
Alfredo León Gómez (1928-2004). Médico, egresado de la carrera de Letras. Columnista. Su principal aporte historiográfico: “El escándalo del Ferrocarril”, en el que analiza esta compleja y sórdida trama que convirtió a Honduras en su momento, en la nación más altamente endeuda en el mundo respecto al tamaño de su población, intento iniciado por Cabañas, retomado por Medina, para enlazar ambas costas mediante el “camino de hierro”.