La conquista... y ahora las ideologías

Algunos historiadores fijan en 1519 el principio de la conquista española sobre los territorios de América. Hernán Cortés es el símbolo de ese inicio y ahora, poco más de cinco siglos después, el centro de una polémica que enfrenta las ideologías de izquierda y derecha en ambos lados del océano Atlántico.

  • Actualizado: 22 de mayo de 2026 a las 12:44

Lo que debió ser una visita sin demasiada trascendencia en las relaciones entre México y España, ya agitadas por el expresidente Manuel López Obrador en 2019, terminó en una auténtica batalla ideológica que muestra como la historia se ha convertido en un nuevo tablero donde la derecha y la izquierda globales miden fuerzas y fijan posiciones, cada vez más radicales.

La visitante era la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, una de las figuras más destacadas del Partido Popular (PP-derecha). No llegaba invitada por el gobierno de Claudia Sheinbaum, sino por grupos conservadores mexicanos, incluido el PAN, uno de los partidos opositores a las políticas del partido Morena, gobernante.

El descalabro comenzó con la intención –de anfitriones y la funcionaria española– de hacer un homenaje al “conquistador” Hernán Cortés, a quien López Obrador, Sheinbaum, historiadores y muchos mexicanos consideran responsable de masacres, saqueo y violencia bélica. El homenaje nunca se concretó por el repudio de los mexicanos en general: así empezó el choque entre dos mujeres con determinación.

Las redes sociales, esas que exacerban y aumentan la polarización ideológica, destacaron frases de Díaz Ayuso y Sheinbaum. Por supuesto que, según la ideología de quien mira las “noticias” en redes, estas llegan con más fuerza. Si una persona se inclina por el pensamiento de derecha, le llegará todo loque ha dicho la presidenta de Madrid, mientras que, si su tendencia es de izquierda, el peso mayor serán las declaraciones de la mandataria mexicana.

Díaz Ayuso no tuvo tacto al decir: — México no existió hasta que llegaron los españoles. ¡Quiéranse un poco más! (...) El indigenismo es el nuevo comunismo. Es una nueva leyenda negra que pretende que los ciudadanos a través de la desinformación se unan a un proyecto que solo trae más miseria y pobreza”.

Vale la pena recordar que, en el 2019, el entonces presidente Manuel López Obrador escribió una carta al rey Felipe VI en la que solicitaba que España pidiera perdón por las atrocidades e ilegalidades cometidas por Hernán Cortés.

El perdón no llegó y el tema, aunque no provocó rompimiento de relaciones, mantuvo cierto distanciamiento diplomático entre ambas naciones. Eso explica que faltaba poco para que la visita de Díaz Ayuso y sus declaraciones volvieran a sacar el tema al debate nacional –en ambos países– pero también en toda la América de habla hispana.

La respuesta de Sheinbaum en una de sus famosas “mañaneras” –las conferencias de prensa diarias de la mandataria, una práctica heredada de su antecesor– fue contundente: — Nuestra grandeza cultural e histórica existe desde mucho antes de la llegada de los españoles... El perdón engrandece a los gobiernos y los pueblos, no es humillante, al contrario (...) Frente a eso, lo que trae la derecha es a una adoradora de Hernán Cortés; eso demuestra mucha ignorancia.

Ambas mujeres políticas han llevado agua a su molino ideológico con un tema que ha provocado grandes debates antes, pero sin la pasión ideológica que se ha visto en esta ocasión. La conquista de de Latinoamérica la llevó a cabo casi en su totalidad España –Brasil es la excepción–, y de esa época se forja el mestizaje que hoy se observa prácticamente en todos los países, aunque siempre con profundas y valiosas raíces del pasado azteca, maya, inca, guaraní, mapuche y tantos otros pueblos originarios.

He recorrido la mayor parte de países latinoamericanos, y en todos he encontrado siempre que, sin importar la ideología, se reconoce el valor de estos pueblos que, además, alcanzaron un altísimo nivel cultural antes de la llegada de los españoles. Poner ahora etiquetas de izquierda o derecha a cualquier debate que se produzca en torno a la conquista no tiene sentido, aunque sí demuestra el nivel de polarización en la que el mundo está cada vez más inmerso.

Los españoles llegaron al continente recién “descubierto” por Cristobal Colón y trajeron y dejaron una herencia importante. Sin embargo, es innegable que la conquista fue violenta en los virreinatos de la Nueva España (México); Perú, Nueva Granada, del Río de la Plata; y las capitanías generales de Guatemala (abarcaba toda Centroamérica), y la de Cuba y Puerto Rico (Caribe).

El gran valor cultural y social de nuestras América radica precisamente en ese pasado que nos caracteriza. Tristemente aquella conquista fue sangrienta, ¡aquí, allá y acullá! Aquella violencia no tenía que ver con ideologías. Tristemente era la imposición por la fuerza de una cultura sobre otras, con el daño y beneficio que dejó como herencia innegable.

No es cosa de derecha o izquierda reconocer la realidad. Se trata de conocer nuestro pasado para evitar que los errores que se han cometido vuelvan a darse.

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