La caída

No creo que el discurso de Rixi originara el fracaso. Fue clara, precisa e incluso agresiva pero jamás falsa

  • Actualizado: 16 de marzo de 2026 a las 00:00

Jamás imaginamos que derrotaran a Rixi Moncada. Por lo opuesto, encuestas validadas serias, más la observación diaria del entorno político aseguraban -especulativamente- segundo triunfo de Libre, por lo que el desengaño fue cáustico. Y sea que haya sucedido alguna dimensión manipuladora de fraude, como se especulaba y ocurrió, el margen de pérdida deja escasa duda a la duda. A tragarse la sal de las lágrimas, pues, a iniciar nueva etapa y desenterrar la esperanza.

Eso es lo emotivo, no lo científico. Lo racional permite concluir que hubo diversos factores para la caída, obvio, pero que algunos no han sido vistos o se los exagera. Ejemplo la intervención de Trump a favor de Nasry Asfura, que desde luego que influyó por temor de afectar las remesas pero que tampoco debió ser tan significativo. 16% del electorado, lo más, ancló su voto a las alas de esa amenaza, como aconteció en Argentina, donde no sobrepasa el 22% especulativo (no probado).

Tampoco que la administración de Xiomara Castro fuera en general mala. Por lo contrario, vistos sus logros, liberación burocrática, reencauce de medidas de gobierno, macro equilibrio económico, soberanía y sobre todo obra física tiene notas elevadas y excelentes, casi cum laude. No seamos tan miserables y fanáticos como para negar lo bueno. Su gestión será valorada en el futuro como una, si no la más, honesta del siglo XXI, a pesar de los tacuacines que rondan siempre el maizal.

Dos condiciones impactaron sobre las escogencias del conglomerado electoral. Una fue la abusiva e inmerecida hegemonía del Movimiento 28 en el tejido orgánico del partido desde casi dos años antes del sufragio, en que se impuso rudamente contra otras opciones frescas y quizás más democráticas, no dependientes de la jerarquía administrativa. La segunda y tremenda grave pifia fue no efectuar educación política, materia que merece comentario particular.

El M28 malamente se impuso y barrió cualquiera otra búsqueda independiente. Allí como que almorzaban los grandes comensales de Libre, apoderados estos del mantel, los cubiertos y la futura gallina, dejando a los demás mirando por la ventana. Jodieron la kermesse, le quitaron la gracia primaria al jolgorio... Para qué hablar ahora de cenizas, no es ave Fénix que vuelve. Eso esperamos.

Elías Jaua (canciller y jefe del consejo de ministros) me dijo en Caracas, en 2010, que el gane del comandante Chávez fue resultado de un muy laborioso tejido de comunicación popular. Por meses Chávez y acólitos iban a mítines pero igual casa a casa dialogando con la gente, fueran cinco o mil, para explicarles el propósito de la revolución y crear conciencia. Durante una década Libre falló en eso, agregado a ciertos pedantes y soberbios funcionarios que se creían Lenin y descomunicaban. Es la inevitable tarea para el próximo cuatrienio y desde ya, ya, primera obligación.

No creo que el discurso de Rixi originara el fracaso. Fue clara, precisa e incluso agresiva pero jamás falsa. Los que fallaron fueron los oídos de un pueblo timorato y asustado por la brutal propaganda conservadora que la hacía aparecer como peligrosa, que no era, excepto para los peligrosos. Así que la lección es, como dice el campesino, que si se tulle la mazorca vuelva a sembrar...

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