Cada 4 años el Estado de derecho sufre un fuerte golpe, ya que comienzan despidos masivos para colocar personas afines al partido del gobierno entrante. Esto se ha repetido desde que tengo memoria, y seguro desde mucho antes de que yo haya nacido.
¿Por qué es un golpe al Estado de derecho? Porque, en primer lugar, se despiden personas únicamente por no ser afines al partido de gobierno, y conforme a nuestra legislación (Código del Trabajo y Ley de Servicio Civil) esa no es una causal legal para despedir a alguien justificadamente.
Segundo, las instituciones pasan una etapa donde las personas nuevas deben aprender cómo funciona la entidad donde recién comenzaron a laborar, lo que llamamos curva de aprendizaje, lo que hace que quizá las instituciones no tengan la misma capacidad de respuesta si hay cientos de personas en esa curva de aprendizaje. personalmente viví ese proceso en diversas entidades, donde -desde nuestra firma- muchos de los procesos que manejamos se atrasaron durante el año 2022 y 2023, por lo que en este año apelamos a que eso no vaya a suceder.
Tercer punto, y más importante, al hacerse despidos injustificados, estas personas demandan al Estado de Honduras y luego, 6 o 7 años más adelante, se les deben acreditar los salarios dejados de percibir durante ese tiempo y, encima de ello, procede su respectivo reintegro. Son miles de casos que suceden así, y quien termina pagando eso, somos nosotros, el pueblo hondureño, ya que ese dinero no sale de la bolsa del alcalde, tampoco del ministro o director, sale de los impuestos que el Estado nos retiene directa o indirectamente.
Resulta inverosímil que un Estado pueda salir adelante con este tipo de debilitamiento institucional cada 4 años, ni siquiera las finanzas se recuperan, mucho menos las entidades se vuelven expertas o técnicas, producto de decisiones políticas que afectan las arcas del Estado, el funcionamiento técnico y operativo de la institucionalidad y, sobre todo, el Estado de derecho.
Creer que a través de una Ley de Reactivación Económica esto se va a solucionar, es un gran error. El problema central es darle prioridad al enfoque técnico y no al enfoque político del recurso humano de las instituciones.
Y no, no solo es un problema del Partido Nacional, todos los gobiernos, incluyendo al anterior, al del partido Libre, han introducido personas a la administración pública sin que estas tengan el perfil idóneo para el cargo, por ello, al llegar un nuevo gobierno se busca colocar a alguien diferente.
No podemos cambiar a Honduras si seguimos haciendo lo mismo de siempre, hay cambios que deben hacerse desde la raíz, pero también debemos cambiar la forma de pensar, no solo de nuestros políticos, sino también la nuestra, y exijamos un uso eficiente de los recursos del Estado.