Ante la solicitud de la presidenta Xiomara Castro de impulsar un nuevo escrutinio electoral, las FF.AA. de Honduras han asumido una posición prudente y responsable que, aunque puede resultar incómoda para el Poder Ejecutivo, contribuye de manera directa al fortalecimiento del Estado de derecho y a la protección del sistema democrático.
Al reafirmar su respeto por la declaración oficial del Consejo Nacional Electoral y limitar su actuación a las funciones que la ley les asigna, la institución militar envía un mensaje claro de apego a la legalidad y de rechazo a cualquier forma de instrumentalización política. Esta conducta adquiere especial relevancia en un contexto de alta polarización y desconfianza institucional, donde las decisiones del Ejecutivo y del Legislativo han sido cuestionadas por amplios sectores de la sociedad.
La negativa de las FF.AA. a involucrarse en el debate político o a respaldar iniciativas que exceden sus atribuciones constitucionales demuestra una comprensión adecuada de su rol dentro del Estado y de los riesgos que implicaría una participación activa en la disputa electoral.
Desde una perspectiva democrática, la postura asumida confirma que su verdadera lealtad no debe estar orientada hacia un gobierno en particular ni hacia una figura política circunstancial, sino hacia la Constitución de la República y la voluntad soberana del pueblo hondureño expresada en las urnas. Al actuar de esta manera, la institución no solo preserva su credibilidad y profesionalismo, sino que también contribuye a evitar una ruptura institucional que podría tener consecuencias graves para la estabilidad del país.
En definitiva, el comportamiento de las FF.AA. en este escenario crítico refuerza la idea de que la democracia se sostiene no únicamente por la existencia de elecciones, sino por el respeto efectivo a las reglas del juego institucional.
Su apego al marco constitucional, aun bajo presión política, constituye un elemento clave para garantizar que la resolución de la crisis electoral se mantenga dentro de los cauces legales y democráticos.