El mundo está rodeado de peligros. Unos nos pueden hacer daño corporal, así que tenemos miedo de dañar nuestra integridad física; otros, por el contrario, nos pueden mantener en una jaula de miedo mental, así que en las siguientes líneas vamos a explicar más a fondo estas dos percepciones que tenemos acerca del miedo.
Por ejemplo, cuando de pequeños adquirimos una fobia ya sea al agua o a los perros, con el paso del tiempo estos miedos se pueden ir perdiendo. La manera de hacerlo es enfrentarse a ellos, pero sin duda que es más fácil enfrentar un temor a algo tangible.
La raíz del miedo está cuando en nuestra mente no actuamos por temor a aquello que nos cohibe, que nos mantiene sumisos por miedo a represalias, olvidando que tenemos muchísimo valor; reclamar por nuestros derechos en un mundo donde casi nadie lo hace tiene, justo por eso, poco efecto.
Si un estudiante se queja por una nota que un docente puso de manera incorrecta y este recibe por ese reclamo el reprobar la clase, hay dos panoramas: claramente la balanza se inclina más de un lado, aquel en donde los demás estudiantes le dicen que no reclame más porque si no volverá a reprobar la misma. Pero ¿qué pasaría si los demás estudiantes se pusieran del lado de la justicia? Es que definitivamente no es lo mismo temerle a la oscuridad o quedarse atrapado en un ascensor a percibir que siempre debo quedarme callado en el culto por miedo a que el pastor me expulse cuando en su prédica está diciendo algo que no entiendo o que para mí eso está en contra de lo que la misma Biblia enseña, o porque sus mismos actos contradicen lo que enseña.
Es precisamente de ese tipo de miedo el que quiero puntualizar, o seguimos siempre en el mismo error o levantamos la voz. Finalmente, no podremos ser nunca nosotros mismos ni alcanzar nuestros sueños si tenemos miedo de no dejar que siempre nos quieran ver de menos, no de decir lo que pensamos. La libertad se pierde cuando tenemos miedo, todo se supera cuando se enfrenta, evadir solo hace que siempre sigamos en lo mismo. El que no arriesga no gana.