Está de más mencionar que, cuando hablamos de empoderamiento, nos referimos al sexo femenino. El mundo, día con día, se pone de cabeza: las mujeres creen que no necesitan de los hombres; los padres ahora tienen que obedecer a los hijos, y muchos hombres prefieren estar solos porque las mujeres de ahora exigen mucho, pero quieren ofrecer poco.
Por lo tanto, podemos ver cómo muchas mujeres se están dejando llevar por su belleza y juventud, que no serán eternas, solo porque les gusta ser elogiadas en las redes sociales. Dice una canción que se hizo famosa: “Las mujeres ya no lloran, ahora facturan”, incitándolas a creer que en la vida ya no deben buscar amor, sino dinero, porque, según las mujeres empoderadas que promueven esta ideología, todos los hombres son iguales y, si el hombre puede estar con muchas mujeres, la mujer también puede estar con muchos hombres.
Pero la pregunta es: ¿qué tipo de hombres valoran a una mujer que ha estado, presume haber tenido o quiere tener muchos hombres? Es un juego en el que muchas mujeres están cayendo, porque hay hombres que son sus grandes admiradores en las redes sociales; hombres que buscan mujeres que no están solteras y les hacen saber que merecen más de lo que tienen en casa; hombres que no quieren compromiso, y mujeres ilusas que se sienten empoderadas porque las enamoran hombres aun sabiendo que tienen pareja.
¿Será que no se dan cuenta de que no las quieren para algo serio? Un hombre que busca a una mujer sabiendo que no es soltera vio en ella a una mujer que no se da a respetar. Es decir, el mundo va involucionando a pasos gigantescos todos los días. Las mujeres se quejan o quieren constantes halagos por cumplir con los deberes del hogar, lo cual no digo que sea malo, pero olvidan, y tampoco agradecen, las responsabilidades de todos aquellos hombres que llevan sobre sus hombros el compromiso de que en el hogar no falte lo necesario.