Comparto esta canción anónima que encontré en internet, con la que me identifico plenamente, sobre todo porque estoy tres años por arriba de la edad enunciada al comienzo de su letra.
“A los 65 años uno empieza a comprender que la vida no se mide por lo que logró tener; se mide por los abrazos que todavía puedes dar, por los amigos que quedan cuando todo va a cambiar. Aprendí que tener razón no siempre vale una discusión, porque hay batallas que se ganan y aun así dejan destrucción. Aprendí que el tiempo pasa más rápido de lo que creí; ayer soñaba con el futuro y hoy recuerdo lo que viví. Descubrí que muchas cosas que parecían esenciales eran cargas innecesarias disfrazadas de ideales. La juventud quiere velocidad, la madurez quiere paz, porque cuando el reloj avanza aprendes lo que de verdad amas. Ya no me impresiona el dinero, ni los títulos, ni el poder; me impresiona una persona que sepa agradecer. Me impresiona quien es leal cuando no hay nada que ganar, quien te llama porque quiere y no porque va a necesitar. He visto amores eternos que duraron un verano y amistades silenciosas que me sostuvieron la mano. He visto gente muy pobre con riqueza en el corazón y gente llena de lujos muriendo en la soledad de un salón. Con los años comprendí que el orgullo sale caro, que pedir perdón a tiempo evita más de un naufragio. También aprendí que cambiar no es traicionarse jamás; es tener la inteligencia de corregir y avanzar. Hay quienes envejecen sin crecer de verdad, acumulando calendarios sin aprender a madurar. Ya no busco aplausos ni la aprobación de los demás, porque la paz importante es aquella que encuentras al descansar. Si pudiera darle un consejo al joven que un día fui, le diría: ama más despacio, vive más cerca de ti, no persigas tantas sombras, no sacrifiques tu paz, que al final de la jornada esto no regresa más. Cuando llegue la noche del último atardecer, espero ser recordado más por amar y no por tener, porque después de tantos años de triunfos, pérdidas y dolor, la única riqueza verdadera sigue siendo el amor”.