Decenas de espectadores emocionados asistieron al largo ritual del sorteo de la lotería de Navidad española, la más generosa del mundo, cuyo premio 'gordo' cayó este año de dura crisis y desempleo en un pueblo de apenas 2,000 habitantes del norte del país.
Varios millones de españoles se llevaron un pellizco de los 2,520 millones de euros (unos 3,285 millones de dólares) distribuidos por la lotería de Navidad, repartidos en numerosos lotes, encabezados por el famoso 'gordo', que recayó en el número 58,268.
'Estaba en la cama y me llama un amigo y me dice que ha tocado en Huesca, terminado en ocho', declaró uno de los ganadores del premio, Eleuterio Sánchez, a la radio pública RNE. 'No me lo creo todavía', añadió el agraciado.
Poco después del inicio del sorteo, a las 08H00 GMT, los alumnos de la escuela San Ildefonso de Madrid cantaron el número que la suerte quiso premiar con el primer galardón, dotado con 400,000 euros (unos 520,000 dólares) para cada uno de los 1,800 billetes ganadores.
Todos los billetes del 58,268 fueron vendidos en Grañén, un pueblo de apenas 2,000 habitantes en la provincia de Huesca (norte), anunció la compañía nacional de lotería. Las palabras de su alcalde, Carlos Samperiz, dan una idea del impacto del premio en esta pequeña localidad. Samperiz calificó ante la prensa el hecho de 'revolución', ya que la suma ganada 'son 700 veces el presupuesto del Ayuntamiento'.
El segundo premio del sorteo, el 53,404, fue el último en salir del bombo y sus más de 200 millones fueron a parar a la localidad valenciana de Manises (este).
En Madrid, decenas de espectadores entusiastas acudieron al Palacio de Congresos, en el centro de la capital, para presenciar en directo el sorteo, algunos incluso disfrazados para la ocasión, un curioso ritual que hace furor en los últimos años.