El presidente estadounidense Barack Obama llegó ayer a Colorado para reunirse con familiares de las víctimas de la masacre en un cine de la ciudad de Aurora.
Doce personas murieron y otras 58 resultaron heridas, casi todas de bala, cuando un hombre vestido de negro y con chaleco blindado y una máscara antigás irrumpió en un cine en el que se estrenaba Batman: The Dark Knight Rises, poco antes de la medianoche del viernes.
Obama “se reunirá con familiares de las víctimas del tiroteo así como con autoridades locales” antes de dirigirse a San Francisco (California, suroeste), había anunciado más temprano la Casa Blanca en un comunicado.
El presunto asesino está detenido en condiciones de aislamiento con el fin de preservar su seguridad, dijo ayer un portavoz de la policía.
Evidencias
La policía anunció por su lado haber encontrado una computadora perteneciente a James Holmes -un estudiante de postgrado de 24 años arrestado como presunto autor de la masacre-, lo que podría hacer avanzar la investigación.
La computadora fue hallada en el apartamento de Holmes, al que la policía recién pudo ingresar en la noche del sábado tras desactivar los explosivos que habían sido colocados en su interior por el presunto criminal.
Dan Oates, jefe de la policía de Aurora, dijo a la cadena CBS que el ordenador será “examinado en detalle con ayuda del FBI”, la policía federal.
“Puede llevar tiempo pero confiamos en que nos aporte informaciones”, agregó. También señaló que Holmes podría haber sido confundido con un integrante de las fuerzas de élite de la policía por su atuendo antibalas y la máscara antigás que llevaba la noche de la matanza.
Las iglesias de la ciudad estuvieron colmadas ayer, algunas personas sollozaban, muchos creyentes conocían a alguna de las víctimas del tiroteo.
Atacantes solitarios
El gobierno de Estados Unidos ha sido más eficaz para impedir otros ataques de Al Qaida luego del 11 de septiembre de 2001, pero no para impedir agresiones solitarias a disparos como la ocurrida en una sala de cine en Aurora, Colorado.
Las autoridades policiales afirman que es casi imposible detener a tiempo a individuos como James Holmes, un hombre de 24 años que presuntamente mató a disparos a 12 personas e hirió a decenas más dentro del cine. Dicen, por ejemplo, que para la policía es difícil advertir a un tipo armado entre una multitud.
También es casi imposible detectarlos a tiempo por sus características: no tienen antecedentes penales y no cuentan sus planes a nadie. Acumulan armas ilegalmente.
Debido a su gran preocupación hacia la amenaza de un atacante solitario, el FBI creó en 2009 una fuerza especial de poco más de 25 miembros para que identificara rasgos y características comunes en la conducta de ese tipo de personas.
Solamente en 2012, hubo más de 22 ataques a tiros contra personas, según la Brady Campaign to Prevent Gun Violence (Campaña Brady para Impedir la Violencia con Armas de Fuego).
Para frenar las acciones de Al Qaida, el gobierno estadounidense ha atacado reductos de terroristas, congelado sus fuentes de financiación yles ha dificultado la adquisición de armas y materiales para la fabricación de bombas.
Holmes no parecía haber pertenecido a alguna organización terrorista o del hampa. Las autoridades dijeron que sus compras fueron legítimas y no suscitaron sospechas como para encender una alerta.
“No habrá respuestas sencillas ni rápidas y quizá nunca las habrá”, informó el jefe de la Policía de Aurora, Dan Oates, al programa Face the Nation, de la CBS.
La matanza en un cine de Colorado estremeció a muchos cinéfilos que habían adquirido boletos para ver la nueva película de Batman, por lo que algunas cadenas de cines contrataron guardias de seguridad, pero los especialistas sostienen que es improbable que se adopten más medidas porque alterarían el placer de acudir a ver una película, concierto o acontecimiento deportivo.