La última masacre cometida en Estados Unidos en una escuela primaria de Connecticut, que dejó entre sus muertos a 20 niños, disparó un diluvio de llamados para que el presidente Barack Obama aborde el control de armas, un tema sensible que evitó durante su primer mandato.
Con el país en estado de shock por la masacre el viernes, Obama derramó lágrimas públicamente por los asesinados, entre los cuales figuran, además de los 20 niños, seis adultos en la escuela de Newtown, Connecticut, así como la madre del atacante, a la que este ultimó en otro lugar.
El Presidente subrayó que estaba particularmente entristecido como padre, pues tiene dos hijas de 10 y 14 años junto con su esposa Michelle.
“Debemos unirnos y tomar acciones significativas para impedir tales tragedias, independientemente de la política”, dijo Obama en su alocución semanal de los sábados.
No obstante, no entró en detalles y los partidarios del control de armas se están impacientando.
La Casa Blanca reconoció ayer que aún no tiene “una agenda concreta” sobre la tenencia privada de armas, según dijo su portavoz Jay Carney.
“No tengo propuestas para presentarles. El presidente habló ayer (domingo) de avanzar en las próximas semanas”, dijo, aunque recordó que el mandatario sigue apoyando la reinstauración de la prohibición de la venta de fusiles de asalto que expiró en 2004.
“El país necesita que (Obama) envíe un proyecto de ley al Congreso para arreglar este problema”, dijo a su vez el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg. “Instar a acciones significativas no es suficiente. Necesitamos acción inmediata. Ya hemos escuchado antes toda la retórica”.
La gente también reaccionó rápidamente. “Hoy es el día”, podía leerse en carteles en manos de activistas reunidos afuera de la Casa Blanca en una vigilia pocas horas después del tiroteo.
Una petición para una legislación de control de armas más dura había registrado más de 80,000 firmas en el sitio web de la Casa Blanca el sábado.
Pese a que la masacre de Connecticut es especialmente horripilante debido a la cantidad de niños pequeños que se cobró, no es la primera que ocurre bajo el gobierno de Obama.
El incidente más notorio de los últimos meses tuvo lugar en julio, cuando un joven de 24 años mató a 14 personas e hirió a otras 58 durante el estreno de la última película de Batman en un cine en Colorado (oeste).
El mes pasado, un hombre fue condenado a cadena perpetua por haber matado a seis personas en Tucson, Arizona (suroeste) en enero de 2011, durante un ataque que tenía como objetivo a la legisladora Gabrielle Giffords, quien fue baleada en la cabeza pero logró sobrevivir.