Una espesa capa de nieve cubrió parte importante del este de Estados Unidos como consecuencia de una tempestad que paralizó parcialmente a Washington y Nueva York y dejó escuelas y oficinas públicas cerradas, buses atascados y tránsito imposible.
Se trata de un invierno particularmente duro en esta región del país, y de acuerdo con la prensa estadounidense unas 800,000 viviendas y empresas quedaron sin electricidad, especialmente en el este y el sudeste del país.
Vuelos suspendidos
El sitio web especializado Flightaware informó que más de 4,500 vuelos fueron cancelados desde o hacia Estados Unidos, además de los 3,700 que habían sido suspendidos el miércoles.
La empresa que administra la circulación de trenes, Amtrak, también canceló la operación de diversas vías.
En el centro de Washington, la circulación fue extremadamente difícil por la cantidad de nieve acumulada por la precipitación durante la noche, de más de 30 centímetros.
De acuerdo con la cadena CNN, la tempestad había dejado ya un saldo de 10 muertos, la mayoría como consecuencia de accidentes en las carreteras.